Queda la duda de si en verdad el descontento social se convierte en violencia, ya que los mismos usuarios de internet cuestionan el pánico que pareciera infundado y orquestado para desacreditar las reales protestas por la alza de precio en la gasolina

Todavía sin terminar las festividades de invierno, el país se despertó y el gasolinazo ya estaba ahí.

La psicosis y la alteración del orden llegaron para desestabilizar la paz en los primeros días de enero y el inconformismo se convirtió en violencia.

Lo que comenzara como marchas y bloqueos en carreteras en distintos puntos del país para dar un legítimo reclamo social a la alza del combustible, se convirtió en una vorágine de coraje que estalló en el hurto y saqueo de tiendas de autoservicio y departamentales principalmente en el Estado de México y la capital del país.

Pero en redes sociales pareciera que el hablar acerca de esta violencia y robo desmedido es en verdad un boicot que conspira para crear una cortina de humo y olvidar el problema de origen: el aumento de la gasolina y el déficit del peso frente al dólar.

Así como cuando las protestas y marchas del reclamo social de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa terminaban en disturbios por encapuchados, que luego se ventilaba en internet con fotografías que eran compinches del gobierno, ahora se pretende hacer la misma asociación con quienes revientan tiendas de conveniencia y roban a plena luz del día.

Manual del caos

Mensajes filtrados de WhatsApp, comunicadores informativos afirmando que se coordinaron grupos para causar desestabilización y miedo con los saqueos, son rumores que han circulado en Facebook y Twitter y que han fomentado el miedo entre los cibernautas en los primeros seis días de enero.

Pero ¿quién o quiénes están detrás de las conspiraciones del pánico nacional?

Pagos de hasta mil pesos por persona incitando al delito, más de mil 500 cuentas en redes sociales que provocan al hurto deliberado desde el primero de enero, más fotografías y videos que demuestran el pillaje exacerbado en tiendas como Elektra, Coppel o Walmart están en el ciberespacio creando incertidumbre entre las personas.

Sin embargo queda la duda de si en verdad el descontento social se convierte en violencia, ya que los mismos usuarios de internet cuestionan el pánico que pareciera infundado y orquestado para desacreditar las reales protestas de inconformes por la alza de precio en la gasolina.

¿Saqueos o boicot?

Las protestas del gasolinazo que empezaron por la vía pacífica, manifestándose con pancartas, cerrando carreteras y arterias viales a lo largo del país, terminaron por cubrirse en un manto de opacidad cuando llegaron los desmanes en el centro de México.

Y el fuego cruzado empezó entre consignas virtuales, que reclaman que los políticos han hurtado al erario durante décadas, justificando así los robos a tiendas de donde se han sustraído alimentos, televisores y demás electrónicos durante los primeros días del 2017.

Además de los actos vandálicos realizados por personas encapuchadas, también están los videos que muestran a cuerpos policiales metiendo mercancías a patrullas en entidades como Ecatepec en el Estado de México.

Entonces ¿quién vigila a los vigilantes?, ¿seguirán los robos como agitación y propagación del miedo? ¿Cómo guardar la calma ante el pánico de los saqueos?