El gasoducto que la empresa Gas del Noreste pretende instalar en la región Altos Norte se ha convertido en un dolor de cabeza. Tanto para la población que pide información de las implicaciones del proyecto en sus comunidades, como para los gobiernos que lo habían ofrecido como factor de desarrollo.


La instalación estaba prevista desde 2014, pero el año pasado la comunidad de San Juan de la Laguna, integrada por indígenas del municipio de Lagos de Moreno, se opuso con mayor énfasis al proyecto y exigió información sobre el posible peligro al atravesar zonas habitadas

“Ha habido un proceso bastante oscuro en lo que se refiere a la información. Desde el principio nunca se dio información, lo primero que solicitamos nosotros fue información, nuestro derecho humano a la información.

“A saber lo que se iba a realizar en esa zona, qué impacto podría tener en nuestras vidas y de qué manera nos afecta, si nos beneficiaba o no”, expresó Paul Martínez, integrante de la localidad.

Promesas de diálogo

La postura de los gobiernos y la empresa ha sido mantener el silencio y no dar respuesta a las exigencias de la población afectada.

Aún cuando se ha acordado establecer un diálogo y consulta sobre el gasoducto, las expresiones populares no fueron escuchadas.

En abril de este año, la comunidad, la empresa gasera y el Ayuntamiento de Lagos de Moreno establecieron que habría diálogo y se juntarían firmas entre las poblaciones por las que se instalaría el ducto para saber su opinión respecto al proyecto.

En las conversaciones que se han podido tener con el personal, según los pobladores, el ingeniero del proyecto, Raúl Flores, expresó que estaba abierto al diálogo pues desconocía que en el lugar donde se pretende instalar el ducto estaba habitado por la comunidad de San Juan de la Laguna.

Sin embargo éste nunca se dio y la comunidad siguió exigiendo información, así como que la instalación fuera alejada o atravesara otros tramos que no pusieran en riesgo a la población.

Las respuestas, a decir de los afectados, fueron el uso de la fuerza pública con el patrullaje de policías municipales a petición de la empresa gasera.

Y con guardias de seguridad privada resguardando la zona e intimidando a quienes, como vecinos del lugar, transitan por éste.

Apenas el pasado 13 de mayo, durante una de las manifestaciones en rechazo al gasoducto, fueron detenidas cuatro personas, entre ellas Paul Martínez, por elementos de seguridad pública del estado.

Esta acción, a pesar de contravenir la normativa constitucional que refrenda el derecho a la libre manifestación, fue defendida por el gobierno estatal.

Las autoridades argumentaron de que los manifestantes habían agredido a oficiales de la policía, aun cuando existen vídeos del momento que no dan sustento a los dichos oficiales.

Gas para las empresas

De acuerdo con el documento de la manifestación de impacto ambiental, avalado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el expediente 14JA2014G0014, este gasoducto no solamente implicaría su distribución en Lagos de Moreno sino también para el vecino municipio de San Juan de los Lagos.


El proyecto es claro en señalar que el destino del recurso en esos dos municipios sería para grandes empresas de la zona industrial de la región, las cuales son socias comerciales de la compañía gasera que impulsa el proyecto

Las empresas que menciona el documento para Lagos de Moreno son Sigma, dedicada a los alimentos; Akron, especializada en aceites, aditivos y lubricantes; y Bachoco, dedicada a la industria avícola y catalogada como la sexta empresa más grande en producción de pollo a nivel mundial. Mientras que en San Juan de los Lagos las que se verían beneficiadas son Vipork, Paisa, Empaques San Juan y Proan.

“El presidente municipal de Lagos de Moreno y su secretario han dicho a la comunidad de San Juan de la Laguna que si nosotros no dejamos pasar el gasoducto entonces nosotros somos los culpables del desarrollo del municipio.

“Que si el gasoducto no pasa se van a ir todas las empresas habidas y por haber, porque algunas que ellos mencionan todavía no existen en el municipio”, declaró Iliana Martínez, de la comunidad.

En ese sentido los pobladores se han preguntado cuál es la razón por la que la empresa y los gobiernos locales están interesados en esta población. La respuesta es que en esta región se encuentra la cuenca de agua que surte a la mayor parte del municipio, recurso fundamental en el proceso de extracción del gas.

“No solo estamos luchando por el ‘no’ al gasoducto, sino que también estamos luchando por la defensa del agua”, agregó Iliana Martínez.