Reporte Indigo

Violencia sexual

Gabriel Vallejo, el psicoanalista que abusó sexualmente de sus pacientes y las atormentaba

Paulina tenía 12 años cuando Gabriel Vallejo Zerón, su padrastro y terapeuta psicológico, la violó por primera vez. “Lo hice para hacerte mujer”, le respondió el sujeto cuando ella le preguntó por qué la había violentado, de forma sistemática, durante 14 años.

Hasta hace pocos meses, Vallejo Zerón, de 64 años, se desempeñaba como terapeuta en un consultorio ubicado en el 237 de la calle Francisco Frejes, en la colonia Ladrón de Guevara en Guadalajara, Jalisco.

Fue así como llegó a la vida de Paulina Rodríguez, quien tenía cuatro años cuando su madre, Minerva Landeros, inició una relación sexoafectiva con el psicoanalista. El hombre se fue metiendo cada vez más en la vida de Paulina y su familia y, al poco tiempo, también la tomó como su paciente.

“Durante la relación entre Gabriel Vallejo y Minerva, mi madre, Gabriel también me empezó a dar terapia psicológica, por lo que se convirtió en mi padrastro y psicólogo”, platicó Paulina a Reporte Índigo.

Y es que, ¿quién esperaría que la persona encargada de proteger y sanar tu salud mental sea en realidad la primera en destruir tu mente y aprovechar tus debilidades frente al mundo para abusar de ti?

El primer abuso ocurrió el 18 de febrero de 2006, cuando la “familia” hizo un viaje a Cancún. Paulina tenía 7 años.

“Él iba conduciendo el automóvil y mientras Minerva y mi hermano dormían, él me masturbó dentro del vehículo; ese fue el primer abuso sexual por parte de Gabriel Vallejo Zerón hacia mí”.

Paulina le contó a su madre lo ocurrido, pero ella, manipulada por Vallejo Zerón, confrontó a la entonces niña con su agresor al interior de su consultorio y la obligó a perdonarlo.

Cuando la niña cumplió 12 años, Vallejo Zerón la llevó a festejar su cumpleaños a un parque y le entregó un regalo. La sorpresa no terminaría ahí. Después de celebrar, la encerró en un motel para violarla por primera vez.

“Me dio un regalo, para después llevarme a un motel, donde él me desnudó y me violó, aún cuando en repetidas ocasiones le pedí que no lo hiciera”, narra la joven. Y ese sólo fue el inicio del infierno, porque los abusos continuaron hasta 14 años después.

“Los abusos sexuales fueron muchos y duraron todo el tiempo de nuestro acercamiento como mi terapeuta y padrastro. Sus pacientes sólo me veían como su hijastra y nadie sabía que todo el tiempo abusaba sexualmente de mí”.

El último abuso ocurrió en diciembre del año pasado, donde Paulina consiguió grabarlo para obtener pruebas y denunciarlo penalmente por el abuso del que fue víctima durante más de una década.

La joven inició su denuncia penal el 22 de diciembre del 2020, con el objetivo de evitar que el sujeto continuara abusando sexualmente de otras mujeres, pues la joven pudo constatar que, durante sus terapias, realizaba comentarios lascivos incluso a menores de edad.

“Tenía un comportamiento extraño con otras pacientes y era lascivo con una menor de edad, una niña hija de otra de sus pacientes; en ese momento me di cuenta de que si no hacía mi denuncia más personas se convertirían en sus víctimas”.

Abuso psicológico, sexual, laboral y económico

Varios ex pacientes acusan a Gabriel Vallejo de violento, manipulador, chantajista y defraudador, al exigirles dinero para supuestas asociaciones civiles que ninguno conoció.

Apenas la semana pasada se presentaron 15 denuncias en su contra por abuso psicológico, violencia física, responsabilidad profesional, fraude y usurpación de profesiones.

Hasta hoy, el psicoanalista cuenta con 17 denuncias penales, dos de ellas por abuso sexual, y se encuentra prófugo de la justicia Jalisciense, quien emitió una orden de aprehensión en su contra por el delito de violación.

Daniela Villanueva, otra de sus víctimas, platica que acudió a Vallejo Zerón en búsqueda de una terapia psicológica hace 17 años, pues ella atravesaba por un fuerte problema de salud.

La joven llegó a consulta devastada y para ella esa terapia era la última oportunidad de salir adelante.

Aunque en esa época Vallejo Zerón se ostentaba como psicoanalista, en realidad no contaba con una cédula profesional que respaldara su servicios médicos.

Daniela acusa que durante varios años el psicoanalista la aterró psicológicamente, obligándola a detener sus actividades cotidianas para que ella hiciera lo que él quería.

“Me decía pendeja, puta, histérica y yo entré en fuertes crisis donde él aprovechaba para extorsionarme y robarme mi dinero ”.

La víctima señala que el sujeto la explotaba laboralmente, controlaba su sueño, sus tiempos libres y cometía abusos sexuales y amenazas contra ella, lo cual le impedía “pensar con claridad y tener fuerzas para levantar la voz”.

“Debido a la manipulación de la que era víctima, fui engañada y víctima de violencia física y psicológica en donde en diversas ocasiones fui forzada a mantener relaciones sexuales con él”.

Gabriel Vallejo abusaba de Daniela bajo el argumento de que “eran pareja”, justificación que también utilizó con otras de sus víctimas aún cuando el hombre era casado. Por ese motivo, le exigía mantener la “relación” en secreto.

“Mis procesos de pensamiento estaban controlados por él. Todo el tiempo me repetía que éramos pareja y que ser solidaria y fiel a él, era lo que me había salvado de la locura”.

Durante una rueda de prensa, el defensor legal de ambas mujeres informó que Vallejo Zerón ejerció la psicología durante varios años sin contar con el título profesional que obtuvo hasta 2016, por lo que también cuenta con denuncias por el delito de usurpación de profesiones.

“Aprovechó su situación de poder como psicoterapeuta para hacer de sus pacientes sus parejas sexuales”, señala el abogado. “Abusó de una menor, aquí presente, en ese momento, y al parecer mantenía un mismo modus operandi”.

Paulina y Daniela tienen miedo. Saben que Gabriel Vallejo Zerón continúa en libertad, oculto en algún sitio, y saben que sus vidas estarán en peligro hasta que la justicia lo alcance.

@ItsMonseOrtiz

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