Hoy comienza una nueva etapa en la vida política de la Ciudad de México con la toma de protesta de la segunda generación de alcaldes, que será dura y ríspida por la tensión creada entre la oposición y el partido en el Gobierno, afirman especialistas.

La capital del país será gobernada a partir de hoy por 9 alcaldes de la alianza opositora conformada por el Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y 7 del partido oficial que está en la administración central de la ciudad y es mayoría en el Congreso local, Morena.

Especialistas en política afirman que esto creará un ambiente tenso debido a los señalamientos que los titulares de las demarcaciones de oposición han hecho contra las autoridades desde que ganaron en las urnas el 6 de junio y por la poca disposición del Gobierno a escucharlos.

Los mandatarios de oposición que toman protesta y estarán en el puesto hasta 2024 son: Lía Limón de Álvaro Obregón, Margarita Saldaña de Azcapotzalco, Santiago Taboada de Benito Juárez (quien repite para un segundo período), Sandra Cuevas de Cuauhtémoc, Giovanni Gutiérrez de Coyoacán, Adrián Ruvalcaba de Cuajimalpa (que también se reeligió), Mauricio Tabe Echartea de Miguel Hidalgo, Luis Gerardo Quijano de Magdalena Contreras y Alfa González de Tlalpan.

Por parte de Morena, los alcaldes que entran en funciones son los reelectos Clara Brugada de Iztapalapa, Armando Quintero de Iztacalco, Francisco Chíguil de Gustavo A. Madero y José Carlos Acosta de Xochimilco; así como Judith Vanegas de Milpa Alta, Berenice Hernández de Tláhuac y Evelyn Parra de Venustiano Carranza quienes van por su primer mandato.


Los mandatarios opositores que conformaron el bloque de la Unión de Alcaldes de la Ciudad de México denunciaron que recibían administraciones sin recursos que limitaban sus primeras acciones

Los conflictos más recientes

Apenas el 20 de septiembre, los 9 mandatarios opositores que conformaron el bloque de la Unión de Alcaldes de la Ciudad de México (UNACDMX) denunciaron que recibían administraciones sin recursos que limitaban sus primeras acciones.

En el caso particular de Miguel Hidalgo, Tabe Echartea refirió que la gestión saliente estaba firmando contratos de manera apresurada para dejar sin recursos al gobierno entrante.

“Queremos también advertir a todos los contratistas que no se presten al saqueo de la alcaldía, a estas adquisiciones de último momento que lo que buscan es dejarnos sin recursos”, dijo el entonces alcalde electo.

Días más tarde, el 28 de septiembre, la UNACDMX informó que Santiago Taboada había presentado una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en contra de un decreto publicado por el Gobierno de la Ciudad de México para otorgar facilidades de construcción en las vías primarias de la capital.

Taboada, a nombre del bloque opositor, acusó que el decreto limitaba a las alcaldías en su facultad para autorizar licencias de construcción.

Además, Lía Limón señaló que había una clara intención de invadir las facultades de las nuevas administraciones de las demarcaciones, pues el acuerdo fue publicado días antes de que la segunda generación de alcaldes tomara protesta en el cargo.

Tiempos difíciles para la oposición

Con el comienzo del gobierno de los nuevos alcaldes, inicia una etapa dura para la oposición en la que el Gobierno central presionará a través de los recursos para recuperar en 2024 las demarcaciones que perdió, considera José Perdomo Galicia, especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.


“Hay una gran posibilidad de que el Gobierno central ocupe el estilo de las restricciones económicas para presionar a la oposición, lo mismo ha sucedido a nivel federal”

José Perdomo Galicia

Especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle

Menciona que aunque públicamente la administración de la ciudad diga que habrá un trato institucional y colaboración por el bien de los ciudadanos, lo que ha sucedido en los últimos meses refleja lo contrario.

“Va a ser una etapa dura, habrá un Gobierno central duro porque eso es lo que se ha visto en los meses posteriores a la elección del 6 de junio”, detalla.

Afirma que muestra de ello es que la administración de la ciudad no se reunió con los gobernantes de oposición a pesar de las solicitudes que hicieron y la transición ha sido un proceso obstaculizado.

“No les dieron las suficientes audiencias ni la posibilidad de una transición tersa y es por eso que los alcaldes han tenido que escarbar contratos y asignaciones porque en la mayoría de los casos, se les negó esa posibilidad”, dice.

El 7 de julio pasado, la Contraloría General de la Ciudad de México emitió los lineamientos para la transición de las alcaldías e informó que el proceso iniciaría formalmente en septiembre, en consecuencia, solo habría un mes para la entrega-recepción de la administración de las 16 alcaldías.

Agilizar transiciones

Una opción para evitar que futuras transiciones se compliquen y tengan interpretaciones políticas, es agilizarlas a través de la digitalización, dice Javier Contreras, académico de las facultades de Derecho de Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“El diseño de la administración pública se debe revisar para generar sistemas que no obstruyan archivos de las administraciones salientes de cara al cambio de titularidad”, indica.

Contreras señala que este factor ha sido parte de la problemática que se ha presentado en los últimos meses y se ha agravado por las agendas políticas de la oposición.


Una opción para evitar que futuras transiciones se compliquen y tengan interpretaciones políticas, es agilizarlas a través de la digitalización

“Es parte del conflicto poselectoral y de la agenda de comunicación de la oposición en contra del Gobierno de la Ciudad de México o incluso del Presidente Andrés Manuel López Obrador”, declara.

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