"Hago una atenta solicitud a la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, para que aclare a esta comisión especial, los siete permisos otorgados el 27 de noviembre"
Rubén Félix HaysDiputado por Nueva Alianza
Las autorizaciones están a nombre de la empresa Pur Umazal Tov, S.A. de C.V., y ya aparecen en la página de la dirección de Juegos y Sorteos de la Segob 

Apenas unos días antes de que los diputados aprobaran la nueva Ley de Casinos, el Gobierno federal concluyó con la veda en el otorgamiento de nuevos permisos para operar centros de apuestas en México.

La Cámara de Diputados aprobó ayer la nueva Ley Federal de Juegos con Apuesta y Sorteos, que regirá los permisos para la instalación de casinos y otros mecanismos de apuesta como las máquinas .

Pero la semana pasada, la Secretaría de Gobernación (Segob) madrugó al legislativo y otorgó en el sexenio un paquete de siete autorizaciones para que una empresa instale casinos en diferentes ciudades de México.

La Segob tenía congelada la expedición de nuevas licencias de casinos debido a la investigación que comenzó por el tráfico de permisos falsos durante la administración del expresidente Felipe Calderón.

El madruguete fue denunciado por Rubén Félix Hays, diputado por Nueva Alianza e integrante de la Comisión Especial para Indagar el funcionamiento de las instancias del Gobierno federal relacionadas con el otorgamiento de permisos para juegos y sorteos.

“Quiero compartir que la Comisión Especial acordó con la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos, el no otorgar nuevos permisos hasta no contar con una nueva ley de juegos y sorteos que regule y transparente los procedimientos para el otorgamiento de permisos”, acusó Félix Hays.

“Hago una atenta solicitud a la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, para que aclare a esta comisión especial, los siete permisos otorgados el 27 de noviembre, esto es, el jueves de la semana pasada, a favor de una empresa llamada Pur Umazal Top, S. A., de C. V., creada esta empresa en agosto del 2014”.

Estos nuevos permisos se otorgaron un día después de que el propio secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reuniera con legisladores para conocer la iniciativa y el dictamen final de la Ley.

Las autorizaciones están a nombre de la empresa Pur Umazal Tov, S.A. de C.V., y ya aparecen en la página de la dirección de Juegos y Sorteos de la Segob. Tienen una vigencia de 10 años, plazo que corre a partir de la fecha de expedición. 

Los permisos son para operar casinos en las ciudades de Playa del Carmen, Quintana Roo; Tlalnepantla, Estado de México; Mexicali, Baja California, y en la capital del estado de Puebla.

También amparan la operación de casas de juego en las ciudades de Mérida, Yucatán, y Tula, Hidalgo.

En la actualidad, de acuerdo a uno de los permisos vigentes, esta empresa opera el casino Capri, ubicado en el municipio de Tlalnepantla, en el Estado de México. La permisionaria también opera los casinos de la marca WinPot.

Entre los accionistas de la empresa está José Antonio Haua Maauad, empresario originario del estado de Hidalgo. 

A Haua Maauad se le asocia también con la empresa Compañía Operadora Megasport, que opera casinos en México.

También en el acta constitutiva de la empresa aparecen los hermanos Moisés y Jacobo Shemaría Capuano.

La oposición 

La nueva Ley de Casinos se aprobó por mayoría. Pero hubo algunos legisladores como el panista de Nuevo León, Víctor Fuentes, quien votó en contra y se reservó el artículo 17 de la nueva legislación.

Fuentes acusó que la nueva Ley limita a los municipios para establecer requisitos urbanísticos adicionales para restringir la instalación de casas de apuestas en sus territorios.

En la legislación se establece que los permisos serán otorgados a los casinos por 12 años, con posibilidad de refrendarlos cada 10 años.

Sin embargo, deja a la discrecionalidad del Ejecutivo el margen de aprovechamiento que estos establecimientos deberán entregar al Estado mexicano.