Los problemas entre el gobernador del estado, Samuel García, con diputados y alcaldes emanados del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya escalaron hasta los casinos de la Zona Metropolitana, que han sido clausurados, ya que trasciende que dos propietarios tendrían nexos familiares o de amistad con militantes de estos institutos políticos.

Desde el fin de semana anterior, el gobierno del estado desató diversos operativos en los centros de apuesta por parte de dependencias como la Secretaría de Salud, Protección Civil, Secretaría del Trabajo y hasta la Secretaría del Medio Ambiente.

Muchos de estos operativos fueron realizados sin justificación legal, con la intención de clausurar o suspender actividades en estos negocios, por la presunta cercanía que tienen algunos con políticos del PAN o del PRI.

Llaman casinos a acuerdo

Cecilio Torres Salas, vocero en Nuevo León del Sindicato Nacional de Trabajadores Operadores de Libros y Establecimientos de Diversión, Hoteles, Restaurantes y Comunicaciones (Sintoled), y del Sindicato de la Industria del Entretenimiento, pidió que el Gobierno y los partidos lleguen a un acuerdo para no afectar a esta industria del entretenimiento, que ha sido muy golpeada en los últimos años por la pandemia del COVID-19.

“Yo pienso que eso no debería de ser, deberían de arreglar sus problemas si ellos traen algunas diferencias y no arrastrarnos a nosotros en esas situaciones, ya que como anteriormente habíamos manifestado, el más dañado es el trabajador.

Comentó que los trabajadores reciben 65 por ciento de su salario de la aportación voluntaria que deja el cliente; la llamada propina.

“Al haber esta situación estamos afectando a los trabajadores, venimos de una pandemia que no hace mucho vimos la afectación, porque fuimos los primeros a los que nos cerraron y los últimos a los que nos abrieron, hoy en día no queremos que sucedan estas situaciones (problemas políticos) porque el trabajador es el más afectado”, declaró.

Casinos, fuente de ingresos y empleos

Comentó que los empresarios de los centros de apuesta fueron generosos al dar una compensación a los trabajadores en tiempos de pandemia, pero que el haber cerrado por esa causa les costará años para reponerse.

Dijo que el gobierno de Nuevo León debería de ser más consciente del daño que genera, ya que los casinos cumplen con las aportaciones que se les aplican, que son los impuestos más altos del país, y que anualmente suman mil 900 millones de pesos.

Cecilio Torres Salas, vocero en Nuevo León del Sindicato Nacional de Trabajadores Operadores de Libros y Establecimientos de Diversión, Hoteles, Restaurantes y Comunicaciones.
Cecilio Torres Salas, vocero en Nuevo León del Sindicato Nacional de Trabajadores Operadores de Libros y Establecimientos de Diversión, Hoteles, Restaurantes y Comunicaciones. Foto: Ricardo Alanís

“Lo que nosotros estamos pidiendo y sugiriendo es que hagan mesas de diálogo entre gobierno y partidos políticos, pero que nos hagan a un lado en esas rencillas que puedan surgir de esas situaciones, porque somos una sección muy afectada tanto por problemas de pandemia como impuestos, horarios a veces restringidos, revisiones; estamos siendo duramente castigados todavía.

“No queremos llegar a otras instancias para que el Gobierno nos pueda escuchar y entender que estas situaciones no nos competen a nosotros, pero sí nos están afectando a nosotros. Que no nos involucren en temas que no nos conciernen, pero que sí nos están afectando. Lo que están haciendo es ver que hay un tema dirigido para afectar a un partido político y no queremos ser parte de un castigo, ni nada por el estilo”, dijo.

En Nuevo León, los centros de apuesta generan alrededor de 127 mil empleos directos e indirectos, según información de este gremio, que dejan de percibir ingresos con las continuas clausuras injustificadas.