De la fábrica al consumo

La especial atención que puso el gobierno de Estados Unidos al problema de las metanfetaminas en su territorio desde inicios de la década pasada, trasladó el problema de la producción a México. 

La especial atención que puso el gobierno de Estados Unidos al problema de las metanfetaminas en su territorio desde inicios de la década pasada, trasladó el problema de la producción a México. 

Y es que como señala el periodista colombiano especialista en temas de narcotráfico Álvaro Sierra “si hay algo que la palabra globalización describe a la perfección es el narcotráfico (…) la movilidad y adaptabilidad son las características más importantes del negocio global de las drogas”. 

Los estados de la costa mexicana del Pacífico se volvieron los principales proveedores de la droga que representó un serio problema de salud pública en Estados Unidos y llevó a la fundación de organizaciones por todo el país como Meth Project.  

Así como el tráfico de cocaína en México hacia Estados Unidos eventualmente incrementó el consumo en el país de paso, por métodos como la captación de pandilleros por parte de los cárteles, la producción de metanfetamina en México podría acarrear un escenario similar en los próximos años.  

Según cifras de la Sedena en 2011 y hasta febrero de 2012 se decomisaron 27 mil 768 kilogramos de metanfetaminas y solo 6 mil 85 de cocaína. 

Y según cifras del Departamento de Estado de Estados Unidos, la severa sequía que hubo en México en 2010 arrasó con el 29 por ciento de los plantíos de amapola en el país y el 6 por ciento de los de marihuana. 

Aunque es imposible hacer una estimación precisa entre el consumo y la producción de las drogas ilegales, en México las cifras muestran coincidencias que no pueden ser ignoradas.  

Como el crecimiento de 6 puntos porcentuales de la prevalencia del uso de metanfetaminas en los pacientes que atendieron en Jalisco en los CIJ del 2009 al 2010. 

En el primer año el 12 por ciento de sus pacientes dijo consumir metanfetaminas y en el segundo año el porcentaje creció a 18. 

También en el caso de la droga que consumieron los pacientes en tratamiento de los CIJ en el último mes, las metanfetaminas pasaron de 2.9 al 4 por ciento de 2004 a 2010. 

La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) de 2008 ya evidenciaba discretamente que en Jalisco el consumo de metanfetaminas estaba superando a la media nacional. 

El consumo de marihuana y cocaína era menor a la media nacional, pero las metanfetaminas no: según la encuesta el consumo de mujeres estaba en ese año por encima de la media nacional. 

La guerra de cárteles que se vive al interior de Jalisco, incluye a grupos criminales que están produciendo esta droga en varios municipios al interior del estado, donde los problemas de consumo de cristal están empezando a manifestarse. 

 

Fotografía de Symic.

Te puede interesar