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Reporte
Nacional

REGLAMENTOTRáNSITO

‘¿Cuánto vale una vida?’

Icela Lagunas

La restricción de velocidad que obliga a circular a no más de 80 kilómetros por hora, el seguro obligatorio y los altos montos de las infracciones por usar celular o exceder los límites permitidos, son las principales quejas de la ciudadanía respecto al nuevo Reglamento de Tránsito para la Ciudad de México.

Sin dejar de escuchar la crítica, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) se defiende exhibiendo las dramáticas cifras ocasionadas por el caos urbano: más de mil 40 muertes al año por hechos de tránsito, un promedio de tres al día, y 40 mil personas con lesiones anualmente.


Dic 21, 2015
Lectura 6 min

230 millones de pesos incluye el presupuesto anual 2016 para un sistema inteligente de semaforización

“Hemos privilegiado la velocidad de los automóviles por la seguridad de las personas, por eso la Visión Cero que está atrás del Reglamento de Tránsito”

- Laura Ballesteros

titular del Nuevo Modelo de Movilidad DF

‘¿Cuánto vale una vida?’ ¿Cuánto vale una vida, para entonces medir si una multa es alta o no?”

- Laura Ballesteros

titular del Nuevo Modelo
de Movilidad DF

La restricción de velocidad que obliga a circular a no más de 80 kilómetros por hora, el seguro obligatorio y los altos montos de las infracciones por usar celular o exceder los límites permitidos, son las principales quejas de la ciudadanía respecto al nuevo Reglamento de Tránsito para la Ciudad de México.

Sin dejar de escuchar la crítica, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) se defiende exhibiendo las dramáticas cifras ocasionadas por el caos urbano: más de mil 40 muertes al año por hechos de tránsito, un promedio de tres al día, y 40 mil personas con lesiones anualmente.

De esa cifra mortal, el 60 por ciento de las personas que pierden la vida por un accidente de tránsito son peatones, y el 70 por ciento de los decesos ocurren en zonas donde no existe infraestructura peatonal.

La delegación Cuauhtémoc aparece en el primer lugar de accidentes, seguida de Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Miguel Hidalgo. 

La meta es que para finales del 2017 la cifra de muertos baje en un 25 por ciento, explica en entrevista Laura Ballesteros, titular del Nuevo Modelo de Movilidad en la capital.

“¿Cuánto vale una vida, para entonces medir si una multa es alta o no?, cuestiona para quienes argumentan que las infracciones tienen objetivo recaudatorio por parte del Gobierno de la ciudad.

La multa no va encaminada a recaudar, sino a que se inhiban o desaparezcan conductas que generan accidentes en la metrópoli.

Visión en pro del peatón

La exlegisladora panista explica que el reglamento de Tránsito es apenas el primer paso de un objetivo más ambicioso rumbo a la Visión Cero, que busca no sólo disminuir, sino erradicar las muertes por accidentes de tránsito.

De los tres ejes de la Visión Cero el primero ya se cumplió, que es tener los marcos normativos en el Distrito Federal, la Ley de Movilidad y el Reglamento de Tránsito, que comenzó a funcionar la semana pasada en medio de la polémica y de algunas voces que pidieron se aplazara la entrada en vigor por 60 días.

El segundo paso que se comenzará a implementar a partir de enero próximo es el de la inversión en infraestructura segura, que les dé garantía a todos los actores que se mueven en la ciudad, principalmente el peatón, el ciclista, el automovilista y el transportista.

Se buscará consolidar la visión de “calle completa” para otorgarle espacio al peatón, al ciclista y al auto, luego de identificar cuáles son las avenidas de alto riesgo y poner en marcha esquemas de cruce seguro.

Como parte de esas inversiones que prevén está la puesta en marcha de un sistema inteligente de semaforización, para lo cual ya se autorizaron 230 millones de pesos en el presupuesto anual 2016.

La tercera y última fase es la educación vial y alianza con la ciudadanía, involucrando a los padres de familia de las escuelas para que sean conscientes del impacto que genera un accidente en el núcleo familiar.

“No es que de la noche a la mañana esto vaya a cambiar la ciudad, se tiene que llevar un proceso para aprender las reglas de la calle y en ese sentido para el automovilista  es más difícil, porque a lo largo de los años se le ha beneficiado con políticas públicas que olvidaron al peatón”, explica Ballesteros.

Y proporciona el dato: en el Distrito Federal el 73 por ciento de los recursos destinados a infraestructura se ha destina a beneficiar a los automovilistas: segundos pisos, supervía, etc.

“Hemos privilegiado la velocidad de los automóviles por la seguridad de las personas, por eso la Visión Cero que está atrás del Reglamento de Tránsito”, insiste.

La denuncia ciudadana

Con ese panorama, Laura Ballesteros habla de poner en marcha un esquema que involucre a la ciudadanía en las labores de denunciar a quienes infringen el reglamento de Tránsito y piensan que una autoridad nunca los va a sorprender. 

Se trata de una sencilla aplicación a partir de la cual los ciudadanos puedan notificar-denunciar cuando otros invadan la banqueta, se estacionen en rampa y obstruyan salidas de emergencia.

A través de una foto, los ciudadanos podrán hacer llegar su denuncia a los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).   

Una vez que se reciba el reporte, un agente de tránsito acudiría para  emitir la infracción correspondiente con la evidencia fotográfica.

“No son ocurrencias, son experiencias probadas en el mundo”, asegura.

Una de las críticas que se han manifestado en torno al reglamento de Tránsito es que, mientras se endurecen las sanciones para los automovilistas, a los peatones y ciclistas se les exime totalmente de multas.

Al respecto, la exlegisladora refiere que como política, el Gobierno del DF busca que los capitalinos se bajen de su vehículo, caminen o utilicen la bicicleta, por eso, lejos de sancionarlos se les va a proteger.

A largo plazo y como objetivo más allá de este sexenio, la problemática a revertir es la cifra de muertes anuales que colocan al Distrito Federal como una de las ciudades en donde mueren más personas en accidentes de tránsito que por cualquier otra enfermedad.


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