Reporte Indigo

Muestra CNDH realidad de prisiones

46,803

personas fueron contactadas por el Mecanismo Nacional de Prevención Contra la Tortura en el 2015


En la mayoría de las cárceles existen condiciones que apuntan hacia la violación sistemática de los que allí son recluidos 

Para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en México sí existe la violación sistemática a los derechos humanos y también está la tortura.

 

Un informe entregado al Senado de la República por este organismo detalla que los tratos crueles, inhumanos y degradantes, principalmente en los centros de reclusión a cargo de los gobiernos estatales y municipales, son una realidad en el país.

 

En el informe de actividades del Mecanismo Nacional de Prevención Contra la Tortura, la Comisión Nacional de Derechos Humanos establece que en Nuevo León, Sonora, Veracruz, Quintana Roo, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas son los estados que registran más actos de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes.

 

Aunque también se reconoce que en la mayoría de los 5 mil centros de reclusión que existen en México, de los que han sido supervisados 4 mil 104, existen condiciones que apuntan hacia la violación sistemática de las personas que allí son recluidas, ninguna entidad se acerca a los índices de los estados que mantienen un alto grado de violencia.

 

El informe oficial de la CNDH revela que son las agencias del Ministerio Público, las fiscalías y los centros oficiales de arraigo, los sitios en donde más actos de tortura y tratos crueles e inhumanos se infringen.

 

Solo hasta el año pasado, el Mecanismo Nacional de Prevención Contra la Tortura ya había visitado 581 cárceles estatales, 291 cárceles municipales, 960 separos de seguridad pública o de juzgados cívicos, 261 centros para adolescentes, mil 695 agencias del ministerio público, fiscalías y centros de arraigo, 97 albergues para atención a víctimas de delitos, 14 áreas de detención en hospitales, 113 instituciones psiquiátricas, 3 prisiones militares, 14 cárceles federales, 2 instituciones abiertas y 73 estaciones y estancias migratorias.

 

De acuerdo a lo informado por la CNDH, los principales aspectos violatorios observados en los centros de confinamiento temporal de los gobiernos estatales y municipales del país son en relación a la falta de derecho a recibir un trato humano y digno, acceso a la legalidad y a la seguridad jurídica, derecho a la protección de la salud y derecho a la integridad personal de los que se encuentran allí recluidos.

 

El informe de la comisión  revela que en al menos “el 40 por ciento de los lugares de detención visitados no cumple con los estándares internacionales para garantizar una estancia digna”.

 

Focos rojos

 

De acuerdo a lo informado por la CNDH, los principales aspectos violatorios observados en los centros de confinamiento son

 

> La falta de derecho a recibir un trato humano y digno

 

> Acceso a la legalidad y a la seguridad jurídica

 

> Derecho a la protección de la salud

 

> Derecho a la integridad personal de los allí recluidos

 

> La privación de los alimentos a los detenidos

 

Tortura fuera de control

 

En las estadísticas dadas a conocer por la CNDH al Senado de la República se registran al alza la tortura principalmente en los estados en donde el índice de violencia, empujado por la presencia de disputa del territorio entre los diversos cárteles de las drogas, también van en aumento.

 

De acuerdo al informe de Amnistía Internacional (AI) denominado “La Tortura en México Está Fuera de Control”, en tan solo 10 años la denominada “guerra contra las drogas” ha traído consigo una espiral de tortura y ha destruido la vida de miles de personas.

 

Y es que, según Amnistía Internacional, los “policías y soldados violan, dan palizas, asfixian y electrocutan a hombres y mujeres para obtener supuestas ‘confesiones’”, lo que ha dado como resultado “miles de inocentes en la cárcel y una sociedad de millones de personas viviendo atemorizada.

 

“El 64 por ciento de los habitantes de México aseguran no sentirse a salvo de la tortura. La población mexicana sabe que, en su país, prácticamente cualquiera puede ser torturado”.

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