El fracaso de las negociaciones del conflicto estudiantil del Instituto Politécnico Nacional es una carga más que tendrá que asumir Emilio Chuayffet en su larga carrera.

El secretario de Educación Pública ha recibido críticas porque desatendió desde el principio este conflicto estudiantil que ahondó la crisis que hoy tiene el Estado mexicano con las protestas estudiantiles por los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

“Es un conflicto interno”, declaró el exsecretario de Gobernación del gobierno del presidente Ernesto Zedillo cuando estalló el paro en el IPN.

El aparente desprecio por el tema del IPN continua por parte de Chuayffet, quien no ha asistido a ninguna de las siete mesas de diálogo que la autoridad ha llevado con representantes de la Asamblea General Politécnica.

En su representación envió a los estudiantes a su subsecretario de Educación Superior, Fernando Serrano Migallón, un personaje visto con desconfianza por los politécnicos por sus vínculos con la UNAM.

Chuayffet ha sido omiso en investigar los malos manejos financieros que fueron denunciados por los estudiantes por parte de la exdirectora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante.

No es la primera vez que el desempeño del exgobernador del Estado de México ahora frente de la SEP está bajo cuestionamientos en su carrera que incluye tragedias como la masacre de Acteal.

Chuayffet recibió críticas porque no apoyó como se esperaba la reforma educativa que impulsó el presidente Enrique Peña Nieto.

También se le cuestiona porque entregó la SEP al grupo de la UNAM al designar como subsecretarios a Fernando Serrano Migallón y a Enrique del Val Blanco.