El intento de desafuero a Francisco García Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, abre un nuevo capítulo en la relación entre el Gobierno federal, encabezado por el Presidente de la República, y los mandatarios estatales.

El 30 de abril de 2021, Morena y su coalición Juntos Haremos Historia, votaron en la Cámara de Diputados el desafuero de García Cabeza de Vaca, acusado de defraudación fiscal por más de 6 millones y medio de pesos.

No obstante, una vez que el dictamen se remitió para su aprobación al Congreso de Tamaulipas, la mayoría panista rechazó la medida, alegando que esta facultad recae en su soberanía, mientras que el mandatario responsabilizó a López Obrador de intentar silenciarlo por ser su opositor.

En entrevista para Reporte Índigo, el profesor emérito del Colegio de México, Lorenzo Meyer, ve la actuación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como apropiada, ya que los antecedentes tanto del gobernador de Tamaulipas como de su entidad se prestan para estar alertas de posibles actos de corrupción. En ese sentido, considera que este sería un nuevo instrumento mediante el cual el Gobierno federal podría ejercer presión sobre los estados.

A partir del caso García Cabeza de Vaca, Meyer apunta que en esta nueva relación entre el Gobierno federal y los estatales.


La corrupción es un instrumento con la que se puede atacar a los que se portan mal, que puede usarse desde el poder central para enfrentar a los opositores

Lorenzo Meyer

Profesor emérito del Colegio de México

“Si el gobernador es muy independiente, retador, pero no es corrupto, pues es difícil para el centro hacerle algo. Pero si tiene cola que pisen, ahí sí se va a ver en problemas”.

En comparación con la relación entre el presidente y los gobernadores en el pasado, el doctor Meyer señala que ahora es un sistema bastante distinto.

“Unos gobernadores hacen sus ligas. Liga de gobernadores anti-AMLO, liga de gobernadores pro-AMLO, algunos se quedan en medio. Priistas que le dan su apoyo a AMLO, como el de Oaxaca. Otros están desatados, el de Jalisco, el de Guanajuato, hasta llegar a Cabeza de Vaca”.

Todo esto se da en un contexto en el que el gobernador de Tamaulipas abandonó la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y fundó la Alianza Federalista junto a otros como Enrique Alfaro de Jalisco, Silvano Aureoles de Michoacán, Jaime Rodríguez Calderón de Nuevo León, Miguel Riquelme de Coahuila, Ignacio Peralta de Colima, Diego Sinhué Rodríguez de Guanajuato, José Rosas Aispuro de Durango y Javier Corral de Chihuahua.

En respuesta, la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, Miguel Barbosa de Puebla, Cuauhtémoc Blanco de Morelos, Cuitláhuac García de Veracruz, Adán López de Tabasco, Rutilio Escandón de Chiapas y Jaime Bonilla de Baja California se han agrupado informalmente para manifestar su respaldo a López Obrador.

Sobre esta situación, Ernesto Ruffo, exgobernador de Baja California y diputado federal del PAN, argumenta en entrevista que “el gobernador del estado de Tamaulipas tiene fuero constitucional otorgado por el Estado Libre y Soberano de Tamaulipas.

“Eso no tiene vuelta de hoja. Que se le acusan asuntos de conductas que estiman indebidas por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera, pues son investigaciones que se coordinan a través de la Fiscalía General de la República y tendrán que esperar a que termine el mandato”.

Meyer coincide con Ruffo, ya que el país está conformado por estados libres y soberanos que, si bien cedieron sus atribuciones exteriores al Estado mexicano mediante el pacto federal, mantienen regímenes interiores. Por lo tanto, la polémica sobre el fuero del gobernador de Tamaulipas es un choque entre soberanías que deberá ser resuelto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El 30 de abril de 2021, Morena y su coalición Juntos Haremos Historia, votaron en la Cámara de Diputados el desafuero de García Cabeza de Vaca, sin embargo, el Congreso local de Tamaulipas rechazó el dictamen

El primer gobernador en lograr la alternancia en el país, acusa a Morena de orquestar una “pantomima” en el Congreso de la Unión por instrucciones de la Presidencia de la República en su intento por restaurar ese “poder absoluto”.

Al igual que el gobernador de Tamaulipas, Ruffo considera que el desafuero viene impulsado por el Ejecutivo federal, e insiste en que López Obrador busca de nueva cuenta ejercer facultades sobre los mandatarios estatales.

“Se está topando con realidades institucionales y se está viendo obligando a debatir sobre la preeminencia de la Constitución federal ante las Constituciones locales” concluye Ruffo el diputado federal blanquiazul.

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