El burro, una especie muy importante del país está desapareciendo. Burrolandia, una asociación en el poblado de Otumba se a dedicado a la conservación y rescate de algunos ejemplares.

Estos animales llegaron hace casi 500 años, con la conquista española, donde se cambió el sistema de transportación de productos, que antes ocupaban a los tamemes, con la ventaja de aumentar la capacidad, además de transportar personas. ya que un burro puede cargar hasta 350 kilogramos.

Con el paso del tiempo el burro mexicano se convirtió en un emblema del desarrollo rural junto con la mula. Se convirtieron en animales apreciados y cuidados por sus dueños, cosa que no duró para siempre.

La situación actual del burro mexicano es alarmante, además de la reducción de la población, sólo Burrolandia se dedica a su preservación y rescate, no sólo en México sino en toda América. En la década de los 90 llegaron a una población aproximada de un millón y medio en todo el país, y actualmente sólo se cuentan 300.

El santuario desde 2006 a la fecha cuenta con 41 ejemplares del burro mexicano rescatados del maltrato, la desnutrición y la venta ilegal de su piel y carne al mercado negro de China con el fin de elaborar productos curativos.

La asociación emplea distintas formas de trabajo para lograr un financiamiento, la principal, el funcionamiento del parque temático con un costo de 60 pesos donde prácticamente se puede pasar un día completo en compañía de los burritos.

Además se pueden hacer tours a Otumba, al acueducto del Padre Tembleque y a Teotihuacan, todos los fondos van al mantenimiento del parque y principalmente a mantener las mejores condiciones de vida para los burrros.

Burrolandia, el respiro para los maltratados

Al iniciar el recorrido por el parque, Raúl Flores nos explica la historia de la especie, de Otumba y del parque, mostrando utensilios que ayudan a entender la importancia del jumento en el campo.

También nos muestra a los ejemplares más emblemáticos del parque en fotografía, entre los que se encuentra Filemón, burrito que participó como acompañante de la actriz María Elena Velasco, “La India María”, en la película “Tonta, tonta pero no tanto”. En esa película la actriz representa todas las actividades de la Feria de los Burros del pueblo de Otumba, lo cual le da un impulso turístico a la localidad.

Filemón, de los primeros huéspedes de Burrolandia, llegó a la edad de 42 años, pudo disfrutar sus últimos días en la tranquilidad del santuario, falleció dos años después.

“Nosotros le agradecemos mucho a la India María y a Filemón, ya que gracias a ellos y a que promovieron las actividades de la Feria, es que mucha gente quiere venir a conocer el pueblo de los burritos”, comenta Raúl Flores.

Al pasar al área de rehabilitación Raúl nos explica que es el área donde llegan los maltratados, que son evaluados con un historial clínico físico y de comportamiento, para mantenerlos en observación y se puedan integrar por completo a la comunidad de burros y convivencia con los visitantes.

Uno de los ejemplares en esta área es Copo de Nieve, rescatado tras sufrir un ataque de perros donde quedó con secuelas permanentes en la pata derecha trasera, razón por la cual permanece en observación y cuidado, ya que no puede realizar sus actividades con normalidad.

También se encuentra Florindo, que fue mutilado de una oreja, y que también se encuentra en rehabilitación debido a que tenía desconfianza de las personas y atacaba, sin embargo su comportamiento ha mejorado, y se espera continúe de esa forma.

Después de conocer a los ejemplares en rehabilitación, pasamos al área de pradera, donde los animales por horarios pasean y es la zona donde visitantes y burritos pueden convivir mejor, incluso, hay una zona de bañado y cepillado, donde niños y adultos pueden disfrutar de esta actividad y generar confianza con los ejemplares.

En la pradera el grupo es más grande y se pueden identificar a algunos ejemplares muy vistosos, como Pulque, un macho que tiene mucha presencia con los demás burros, y que recibe este nombre por su color según Raúl, “le pusimos Pulque por blanco y porque le pega a todos”.

El proyecto de Burrolandia, espera rescatar 50 ejemplares, y después de los procesos de rehabilitación y regulación del apareamiento y convivencia, buscan poner en adopción a los pequeños que nazcan, así será más fácil que ellos se adapten a una nueva familia, y así comenzar de nuevo la expansión de la especie.

Sin embargo debido a los fondos limitados que tiene la asociación, se tienen que hacer ajustes y cálculos precisos para no desatender a los jumentos que ya se encuentran en Burrolandia, y además poder rescatar a un burrito a la vez.

Nosotros quisiéramos rescatar a todos los animalitos que nos reportan de otros estados y traerlos a Burrolandia, tenemos casi 40 solicitudes de rescate, pero no podemos rescatarlos a todos a la vez
Raúl FloresAdministrador de Burrolandia México A.C,

En la actualidad Burrolandia se encuentra buscando padrinos para poder mantener en perfecto cuidado a los huéspedes, ya sea bañándolos, comprando alimento, o aportando para cuidados. Las personas que deseen apadrinar a un burrito pueden registrarse en la página de Facebook

https://www.facebook.com/burrolandia.mx/

Después de la convivencia, los turistas pueden ingresar al Cine del Burro, los más pequeños a un área de juegos infantiles. También se encuentra el Tinacal del Burro, donde se muestra el proceso de elaboración del pulque el cual puedes disfrutar en un enorme restaurante donde hay actividades como el canto y el baile del burro.

“Para mi es una experiencia muy bonita, los vemos completamente como miembros de la familia, los conocemos en su comportamiento, sabemos todo (…) al llegar aquí, vi que sufren mucho los burritos y me gusta que es muy fácil la convivencia” comenta Raúl Flores, agregando que sería bueno para las personas hacer un poco de conciencia para cuidar a los animales, y esta es una oportunidad para ayudarles, acudiendo a conocer o apadrinando a los burritos de Burrolandia.