Alianzas a modo

Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, nació como una escisión de cuadros del PRI en 1999. Desde entonces ha ido sorteando batallas electorales que le han permitido conservar el registro a lo largo de 16 años.

En el pasado proceso electoral, este partido fue uno de los más exitosos en cuanto a crecimiento en las preferencias de los votantes.

Su representación en la Cámara de Diputados aumentará más de un 100 por ciento. En la actual Legislatura tiene 12 legisladores; para la siguiente, que comenzará sus labores a partir del 1 de septiembre, tendrá 26 diputados.

Imelda García Imelda García Publicado el
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millones fueron los ingresos para Movimiento Ciudadano en 2015Sin consistencia ideológica

Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, nació como una escisión de cuadros del PRI en 1999. Desde entonces ha ido sorteando batallas electorales que le han permitido conservar el registro a lo largo de 16 años.

En el pasado proceso electoral, este partido fue uno de los más exitosos en cuanto a crecimiento en las preferencias de los votantes.

Su representación en la Cámara de Diputados aumentará más de un 100 por ciento. En la actual Legislatura tiene 12 legisladores; para la siguiente, que comenzará sus labores a partir del 1 de septiembre, tendrá 26 diputados.

Por ese número, el voto de Movimiento Ciudadano en el Congreso de la Unión toma otra dimensión, pues esos 26 diputados podrán ayudar tanto al partido en el poder como a la oposición.

Se ha identificado más con partidos de izquierda, pero no se ha mantenido firme en esa ideología, pues en algunos estados ha hecho alianzas con otros partidos.

Lo que sí es un común denominador en cada elección es que este instituto político ha postulado cuadros que alguna vez fueron relevantes en otras fuerzas y que han aportado miles de votos para el llamado “partido naranja”.

Aunque electoralmente ha sido exitoso, la dirigencia del partido ha sido cuestionada. Dante Delgado, su fundador y actual presidente, ha sido un personaje polémico que pasó de la cárcel a la fundación de este partido.

Ahora, Movimiento Ciudadano es un instituto político que solo en el 2015 tuvo ingresos por 352 millones 664 mil 728 pesos, mismos que aumentarán exponencialmente en el 2016 por el éxito en las urnas.

Alianzas a modo, cuadros de otras fuerzas

En las elecciones de junio pasado, Movimiento Ciudadano consolidó en Jalisco su bastión más importante.

A nivel nacional, el partido conquistó el 6.77 por ciento de la votación, con 2 millones 431 mil 908 sufragios emitidos a su favor.

La cifra de votos que ha conquistado ha crecido de forma exponencial en cada elección. En el 2009, la preferencia electoral por el partido naranja alcanzó el 2.4 por ciento; para el 2012, el porcentaje ya fue de 4 puntos.

Para lograrlo, Movimiento Ciudadano ha tejido alianzas con otros partidos en el pasado y es hasta fechas recientes que ha competido por sí mismo en algunas zonas del país.

En el 2015, el partido solo participó en una coalición electoral oficial, en Baja California Sur, junto al PRD y al PT.

Sin embargo, en otros estados los candidatos de Movimiento Ciudadano recibieron la instrucción de declinar a favor de otras fuerzas políticas, al ver que las preferencias no los favorecían.

Ocurrió así en Sonora, donde el partido cedió a favor del PAN, quien perdió la elección frente al PRI.

En donde las declinaciones sí tuvieron éxito fue en Nuevo León, donde su candidato renunció a favor del independiente Jaime Rodríguez “El Bronco”; y en Querétaro, donde dio su apoyo a Francisco Domínguez, del PAN.

En el 2005, en Baja California Sur, Movimiento participó junto con el PRD para hacer ganador a Narciso Agúndez Montaño, quien en el 2012 fue aprehendido acusado de peculado por haber vendido terrenos en poder del gobierno estatal a un precio inferior, y días después fue puesto en libertad.

En Guerrero participó con el PRD para hacer gobernador a Zeferino Torreblanca en el 2005; después, en el 2011, se alió con el PRD y el PT y ganaron la elección con Ángel Aguirre Rivero, quien tuvo que pedir licencia a su cargo en octubre del 2014, a un mes de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

En el Distrito Federal, el partido ha participado junto con el PRD y el PT para llevar al poder a Marcelo Ebrard Casaubón, en el 2006; y a Miguel Ángel Mancera, en el 2012.

En el 2010, formó coalición con el PAN, el PRD y el PT y conquistaron la gubernatura con Gabino Cue Monteagudo.

En Puebla se alió con el PAN, el PRD y Nueva Alianza, y en el 2010 ganaron las elecciones con Rafael Moreno Valle.

Ese mismo año se unió al PAN y al PRD para competir por la gubernatura de Sinaloa, misma que ganaron con Mario López Valdez.

En Morelos, Movimiento Ciudadano, el PRD y el PT ganaron la elección del 2012 con Graco Ramírez.

Ese año, los mismos partidos ganaron la elección en Tabasco con Arturo Núñez.

Una característica de las nominaciones que realiza Movimiento Ciudadano, en solitario o en conjunto, es que da candidaturas a cuadros que han sido relevantes en otros partidos.

Esto ocurre lo mismo a nivel nacional que a nivel local.

Pasó así, por ejemplo, con Marcelo Ebrard, el exjefe de Gobierno capitalino que fue convertido en la imagen de la campaña de Movimiento Ciudadano para las elecciones del 2015, aunque al final le fue revocada su candidatura.

Ocurrió también en el caso de Hipólito Mora, líder de las autodefensas en Michoacán, quien logró allegar miles de votos para ese partido y ni siquiera alcanzó su lugar como diputado plurinominal.

Jalisco, el nuevo bastión

Jalisco se convirtió este 2015 en el bastión más importante de Movimiento Ciudadano, entidad en la que captó más del 30 por ciento de sus votos a nivel nacional.

Con estas preferencias electorales, podría ocurrir que en 2018 el estado dé un giro hacia la izquierda en sus gobiernos municipales y estatales.

Al hacerse del gobierno municipal de las principales ciudades de la entidad, el partido ha ganado la fuerza suficiente para convertirse en un competidor importante en la siguiente elección para gobernador, en el 2018.

Por sí solo, sin participar en alianzas con otros partidos, Movimiento Ciudadano se hizo de las alcaldías de Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tlajomulco de Zúñiga, Puerto Vallarta, Tepatitlán de Morelos, Ciudad Guzmán, Ocotlán, entre otros.

El caso de Guadalajara es el más emblemático, por ser la tercera ciudad más grande del país.

Hasta esa capital llegará Enrique Alfaro, un hombre que inició en la política en el PRI, partido con el que después rompió. Llegó más tarde a la alcaldía de Tlajomulco de Zúñiga, cobijado por el PRD y el PT.

Fue ahí donde Alfaro marcó un hito, pues dentro de sus promesas de campaña se encontraba que a medio término de su mandato se sometería a una consulta pública para que la ciudadanía decidiera si continuaba o no en el cargo. Nueve de cada 10 ciudadanos votaron a favor de su permanencia.

En el 2012 fue candidato a la gubernatura de Jalisco, pero perdió la elección ante Aristóteles Sandoval, del PRI.

Con la conquista de Guadalajara, Alfaro podrá tener la atención nacional y hay quienes lo ubican ya como uno de los presidenciables para el 2018.

Dante, tras los votos

La filiación partidista no importa tanto como la atracción de votos.

Esa parece ser la idea principal de Dante Delgado, el fundador y actual dirigente de Movimiento Ciudadano quien ideó un partido en el que los desertores de otras fuerzas políticas encuentran una estructura para triunfar sobre el PRI y otros adversarios.

La historia de Convergencia, que después se convertiría en Movimiento Ciudadano, pasa forzosamente por la historia de su líder, Dante Delgado.

La idea de formar ese partido se consolidó en una prisión. Literalmente.

Corría el año de 1995 cuando Dante Delgado, quien había sido uno de los políticos predilectos del PRI en Veracruz, fue encarcelado los delitos de peculado, corrupción y abuso de autoridad.

Dante estuvo preso hasta 1998. Inmediatamente después conformó legalmente el partido Convergencia, que comenzó a aliarse con otras fuerzas de la izquierda y así ganó espacios en la vida política nacional.

A Dante Delgado no solo lo persigue su pasado en prisión. También es señalado por el grupo de los 400 Pueblos -movimiento que protesta realizando desnudos en la Ciudad de México- de haber despojado a campesinos de Veracruz de cientos de hectáreas de terrenos y haber encarcelado a líderes indígenas, acusaciones de las que el político siempre se ha defendido.

En sus 16 años de historia oficial, Movimiento Ciudadano solo ha tenido tres dirigentes: Dante Delgado (de 1999 al 2006; y del 2012 a la fecha); Luis Maldonado (del 2006 al 2010); y Luis Walton (del 2010 al 2011).

Sin consistencia ideológica

Gustavo López Montiel, catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), consideró que Movimiento Ciudadano es un partido con poca consistencia ideológica.

En entrevista, el especialista sostuvo que el partido ha sido hábil para construir alianzas y asegurar así el triunfo electoral.

“El partido se ha ubicado dependiendo de sus alianzas, en diversos puntos de crítica. En algunos momentos ha acompañado a las alianzas mayoritarias con el PAN, en otros momentos ha estado con el PT o el PRD. Ha sabido moverse en la configuración de fuerzas en contextos locales, fundamentalmente.

“En términos nacionales ha mantenido más de una alianza con el PRD, pero esto no les permitía establecer límites de quiénes integran a los diferentes partidos; entonces por eso es muy común que regionalmente busque atraer a otros liderazgos y eso hace que al final de cuentas en términos de consistencia ideológica, parezcan menos consistentes que otros partidos”, expuso el académico.

La razón de ser del partido es meramente ser una estructura electoral para tener acceso a puestos de poder, comentó López Montiel, y los liderazgos actúan en consecuencia.

“Su liderazgo lo sigue conformando el grupo de expriistas que originalmente salieron y se unieron, configuraron la organización. Son quienes han controlado las estructuras de poder más importantes en el partido y también las alianzas con los estados.

“Han sabido, con su experiencia previa en el PRI, ubicar liderazgos que permitan construir la movilización necesaria para construir votos”, criticó el catedrático.

El éxito de Movimiento Ciudadano estriba en la atracción de liderazgos con una carrera previa en otros partidos, además del fortalecimiento de las estructuras de base, explicó López Montiel, que han hecho del partido naranja uno de los más exitosos este año.

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