¿Y mis 50 mil pesos qué?

Ha sido imposible desligar a Kickstarter del lado oscuro de su modelo de financiación colectiva. 

Desde su inicio en 2009, la popular plataforma de crowdsourcing ha alcanzado más de mil millones de dólares en recaudación de proyectos creativos por parte de 5.7 millones de backers (patrocinadores o inversionistas), alrededor del mundo. 

En ese tiempo se ha visto de todo: fraude y abuso por parte de los creadores, promesas no cumplidas, decepciones, falta de formalidad… 

Eugenia Rodríguez Eugenia Rodríguez Publicado el
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"Kickstarter nunca construirá un negocio funcional si no se asegura legalmente de los proyectos que recauden fondos en su sitio. Hacen todo lo posible de controlar el fraude, pero al final es una plataforma neutral (...) que facilita las conexiones entre los proyectos y los financiadores”
The Verge
"Muchos consumidores disfrutan la oportunidad de formar parte del desarrollo de un producto o servicio a través del crowdfunding, y generalmente saben que existe algo de incertidumbre implicada al ayudar a iniciar algo nuevo. Pero (...) deberían de estar seguros de que su dinero realmente se invertirá en el proyecto que financiaron"
Jessica RichDirectora de la Oficina de Protección del Consumidor de la FTC
https://www.youtube.com/watch?v=pcn1s7TA_do

Ha sido imposible desligar a Kickstarter del lado oscuro de su modelo de financiación colectiva. 

Desde su inicio en 2009, la popular plataforma de crowdsourcing ha alcanzado más de mil millones de dólares en recaudación de proyectos creativos por parte de 5.7 millones de backers (patrocinadores o inversionistas), alrededor del mundo. 

En ese tiempo se ha visto de todo: fraude y abuso por parte de los creadores, promesas no cumplidas, decepciones, falta de formalidad… 

Hace poco más de una semana, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos tomó acciones legales por primera vez en contra de Erik Chevalier, quien recaudó más de 122 mil dólares de mil 246 backers a través de una campaña de Kickstarter para desarrollar un juego de mesa (“The Doom that came to Atlantic City”). 

El creador canceló el proyecto después de 14 meses, con la promesa de que devolvería a los backers su dinero, cosa que no hizo al invertir la mayoría del mismo en gastos personales, de acuerdo con la investigación de la FTC. 

1. Es solo una plataforma 

Kickstarter no se involucra en el desarrollo de los proyectos ni se hace responsable de realizar reembolsos a los backers. Tampoco investiga si el creador de un proyecto tiene la capacidad de concretarlo. Es responsabilidad del patrocinador si quiere invertir o no.

2. Apuestan al proyecto

La dinámica es sencilla: los backers (que en español se conocen como patrocinadores o inversionistas) se comprometen a aportar una cantidad determinada para ayudar a financiar ese proyecto que tanto les encantó.

3. Objetivo cumplido

Es común que los proyectos reciban una cantidad mayor al objetivo de recaudación. Sea o no el caso, cuando ya se llegó a la meta, Kickstarter procede a cobrar el importe que aportaron los backers.

4. Promesas no cumplidas 

A los creadores se les puede salir el proyecto –y el dinero– de las manos.

No miden costos ni tiempos de producción, se alargan los plazos de envío o el proyecto simplemente se cancela. Los únicos afectados son los backers, que piden soluciones.

5. Dinero regado en la Web

Kickstarter, firme a sus términos de uso y reglas laxas, no interviene en la solución de problemas. La plataforma es solo un recurso, un intermediario. Los backers se quedan sin respuestas, sin producto, y sin su dinero. 

Hacen lo que quieren

Pebble, una de las compañías pioneras en relojes inteligentes, es el ejemplo más reciente no de fraude, sino de la falta de formalidad en una plataforma de crowdfunding con reglas tan laxas como Kickstarter.

Es fecha que su nuevo producto, Time, ni siquiera llega a manos de los backers que hicieron posible que el proyecto recaudara más de 20 millones de dólares al mes de que arrancó la campaña en Kickstarter, cuyo objetivo inicial de financiación era de 500 mil dólares. 

Pero el reloj ya está “listo para el mundo”, anunció este lunes la compañía de Palo Alto. Los pedidos se pueden realizar en Estados Unidos a través de las tiendas Best Buy, y a nivel global mediante el sitio Web. 

Los backers no solo se quejan de que no han recibido el producto en los tiempos acordados –el último día de envío estaba programado para el 21 de junio–, sino que ni siquiera han recibido el número de guía para rastrear el pedido. 

¡Ojo!

Es un hecho. Bajo el modelo de crowdfunding “es muy probable que perderás todo tu dinero”, señala la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido en su sitio Web.

Pero si te enamoraste de un proyecto de hardware, cuyos creadores suelen tener dificultades al estimar los costos de producción, considera estas advertencias de Chris Tsai, fundador de Celery, una compañía que ayuda a las startups que han recaudado fondos a través del crowdfunding a dar seguimiento a los pre-pedidos a través de una plataforma de comercio electrónico.

¿Prototipo o render? “Hay una gran diferencia entre ser capaz de mostrar un prototipo que se suele mostrar en video versus producir algo en masa. Si ni siquiera existe un prototipo de trabajo, esa es una señal de que estos chicos no van en serio”, dijo Tsai a CBS News

“No solo te puedes fijar en la apariencia de una campaña. Tienes que hacer la debida diligencia que cualquier inversionista haría. ¿Vale la pena el riesgo y la recompensa? Si es una inversión de 200 dólares, ¿estás listo para perderla?”. 

Incluso son los mismos backers de las campañas de Kickstarter los que se ven en la necesidad de alertar a la compañía sobre creadores de proyectos sospechosos o fraude, como sucedió en 2013, cuando un grupo de cineastas que trabajan en un documental sobre la plataforma publicaron un video en el que revelan que el proyecto Kobe Red –que prometía carne seca orgánica hecha de vacas japonesas– era una farsa. Kickstarter cerró el proyecto una hora antes de que los estafadores alcanzaran la meta de fondos. 

Si eres paciente, arriésgate

Una investigación de CNN Money realizada en 2012 reveló que 84 por ciento de los 50 proyectos de Kickstarter con mayores fondos recaudados se enviaron más tarde de lo prometido. 

El patrón identificado es el que se sigue observando a la fecha: “un equipo de creadores ambiciosos pero sin experiencia lanzan un proyecto que esperan que atraerá unos cuantos cientos de backers. Despega, consiguiendo mucho más dinero del que se esperaba, y destruyendo los planes de producción y cronograma originales”. 

El estudio reveló que la máquina de café expreso desarrollada por ZPM Espresso llevaba nueve meses de retraso, y se esperaba su envío hasta mediados de 2013.

Un envío que nunca se materializó. En enero de este año, más de tres años después de que el proyecto fuera lanzado a través de una campaña de Kickstarter, ZPM dijo a sus backers que “lo más probable es que no pueda ofrecer reembolsos”, de acuerdo con correo revisado por Quartz. 

“Este modelo está financiando efectivamente sin obligación alguna a las personas que dan el dinero”, dijo a la revista estadounidense el ex ingeniero de software de Google Dave Bogaty, quien aportó 250 dólares al proyecto.  “No hay rendición de cuentas”. > ‘Kickstarted’

Documental sobre la compañía: 

bit.ly/kickstarterdocu

> Kickstarter

Sitio Web de la plataforma de crowdfunding:

bit.ly/kickstarterplat

 

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