Villagers es una “banda” solo en el nombre. Todo el peso de la composición y ejecución en el disco recae en Conor J. O’Brien, quien gracias a su debut “Becoming A Jackal” fue reconocido con nominaciones al Mercury Prize. 

Pero todavía más importante fue la victoria de O’Brien en los Ivor Novello Awards, los premios otorgados por compositores a colegas que se han destacado en el arte de escribir una buena canción. Algo que parece no costarle mucho trabajo a este cantautor Irlandés, y para ejemplo están canciones como la magnifica “Pieces”.

Con este antecedente, esta banda presenta “{Awayland}”, un curioso segundo disco en el que simples canciones folk –que parecen ancladas en los 60– se transforman de repente, gracias a inesperados loops en la verborrea incesante de O’Brien, en canciones mucho más contemporáneas. 

El incesante poder de “The Waves” está construido a partir de los sonidos de un código morse que conforme la canción avanza, se vuelven cada vez más hipnóticos. Es una canción altamente emocional que late con un corazón electrónico.

Si en algún futuro lejano aparece un género llamado “Celtic Rap”, este álbum será considerado seminal en su creación, pese a haber sido construido a partir de guitarras acústicas.

La sensibilidad en las canciones de O’Brien, como la más tradicional e introspectiva “The Bell” demuestra, merece que Villagers tenga aldeas enteras de fans, y no simplemente ser un cantante con audiencias solitarias.

“{Awayland}” es, de principio a fin, un viaje placentero al cerebro detrás de Villagers.

— Álbum recomendado: “{Awayland}”
Villagers
(Domino; 2013)
75 pesos en iTunes