El 20 de mayo de 1520, el conquistador Pedro de Alvarado ordenó la matanza de los mexicas en Templo Mayor cuando ellos realizaban la ceremonia de Tóxcatl para pedir lluvias a los dioses Tezcatlipoca y Huitzilopochtli. Por ese episodio, un tramo de la calzada México-Tacuba recibió el nombre de Puente de Alvarado.

En esa ocasión, los soldados bloquearon las salidas del Templo y asesinaron a la gran mayoría de quienes se encontraban en el interior, bajo órdenes de Alvarado, a quien Hernán Cortés dejó a cargo de las tropas españolas en México-Tenochtitlán.

Los mexicas intentaron defenderse, pero no lo consiguieron porque estaban desarmados. Tras la masacre, los españoles capturaron a Moctezuma Xocoyotzin y se refugiaron en las casas donde los hospedaban los aztecas.

Por ese motivo, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum Pardo decidió cambiar el nombre de la calle dedicada al conquistador, Avenida Puente de Alvarado, a la Calzada México Tenochtitlán. El objetivo es dejar de ver la historia de México desde la perspectiva de los conquistadores, sino a través de quienes habitaban el territorio antes de su llegada.

“Nos preguntamos, ¿cómo es posible que haya una calle que se llame Puente de Alvarado?… fue el principal perpetrador de la matanza del Templo Mayor”, se cuestionó la mandataria.


“Por eso tomamos la decisión de cambiar el nombre y quitar el nombre de Alvarado y ponerle Calzada México-Tenochtitlán, y también por eso dejamos de nombrar al Árbol de la Noche Triste y hacemos una Calzada de la Noche Victoriosa”.

En el caso del árbol de la noche triste, donde Hernán Cortés sollozó tras una parcial derrota contra los mexicas, el gobierno capitalino cambió el nombre para verlo desde el triunfo conseguido por el pueblo azteca, en lugar de la perspectiva derrotista de los españoles.

Claudia Sheinbaum desea que los historiadores e investigadores repiensen la historia de México desde ópticas distintas y se cuestionen si hubo o no una conquista o una invasión y “cuál es el rescate de nuestros verdaderos pueblos originarios”.

Las controversias

El cambio en los nombres fue motivo de críticas por la opinión pública, quienes consideraron que, aún cuando eliminaron el nombre de Alvarado, otras vialidades llevan los nombres de los expresidentes Díaz Ordaz y Luis Echeverría, responsables de la matanza de Tlatelolco.

Otros más se refirieron a los problemas que podrían tener quienes viven o tienen propiedades en la extinta Puente de Alvarado, pues “tendrán que cambiar o actualizar su domicilio y todo el trámite burocrático”.

“¿Y si mejor, en vez de cambiarle el nombre a Puente de Alvarado, reparan el Metro?”, cuestionaron usuarios en redes sociales y otros más argumentaron que la seguirán llamando de esa manera. “Créame que hay cosas mucho más importantes que el nombre de una calle o avenida, habiendo tantos temas de interés como L12, economía en la ciudad de México, etc., por cierto esa calle la conoceremos siempre por Puente de Alvarado”.

Te puede interesar: ¿Por qué el Árbol de la Noche Triste y Puente de Alvarado dejarán de llamarse así?