“No voy a cantar esta noche”. Ese fue el motivo central del monólogo con el que Justin Timberlake cerró el ultimo show de la pasada temporada de Saturday Night Live, que, obviamente, dio mientras cantaba. Una clara referencia a las expectativas del público respecto al cantante.

Todo mundo quiere escucharlo cantar, pero Timberlake parecería estar más contento tratando de consolidar una carrera actoral, convirtiéndose en esposo y rescatando MySpace.

En los pasados siete años, los únicos momentos musicales de la mayor estrella pop masculina de la última década, y uno de los pocos sobrevivientes creíbles de una “boyband”, fueron una colaboración en un sencillo de Madonna, su increíble rutina de “History of Rap” con Jimmy Fallon y la sublime trilogía de parodias de R&B noventero para los SNL Digital Shorts: “Dick In A Box”, “Motherlover” y “3-Way (The Golden Rule)”.

Parecía que estábamos destinados a vivir con el hecho de que el Justin sentado en el trono del pop tuviera como apellido Bieber. Y de repente, la semana pasada el renuente cantante anunció, a través de un revelador video sobre lo tortuoso que resulta tener que escribir un gran disco de pop, que estaba listo para volver. 

“SexyBack” y “Rock Your Body” ya podrán tomar un descanso en toda playlist fiestera que valga la pena.

La resurrección de Bowie y Timberlake en una misma semana. Así es como se debe empezar el año.

“Suit & Tie” es la primera muestra del regreso de Justin. Una elegante canción de R&B para el siglo 21. La combinación de arpas y xilófonos como una de las bases de la canción le da un sonido extrañamente clásico. Es una canción que iría perfecto como parte del soundtrack la versión fílmica de “The Great Gatsby” de Baz Luhrmann.  

La necesidad de tener nueva música de Timberlake es tal que se puede perdonar juegos de palabras tan insulsos como “Going out so hot, just like an oven”. Lo que sea con tal de que ponga en pausa su carrera dramática. Timbaland, el productor de la canción, logra que trompetas “luismigueleñas” suenen apropiadas para la ocasión. Un gran logro en sí mismo.

Jay-Z aparece en el track, aunque su presencia para mencionar a los diseñadores Tom Ford y Alexander Wang se escucha innecesaria.

Esta no es la canción que dominará los charts este año, sino una suave reintroducción al falsetto de Timberlake y a su entidad de popstar. Para esto, funciona a la perfección. “Suit & Tie” logra hacer que la exclusividad del enrarecido mundo donde habita Timberlake suene universal.

Las expectativas para su nuevo disco, “The 20/20 Experience”, son extraordinariamente altas, sobre todo considerando lo vanguardista de su último álbum “FutureSex / LoveSounds”.  

Tras escuchar “Suit & Tie”, la ausencia de Timberlake es entendible. Verdaderamente es difícil crear pop de etiqueta todos los años.

Estrena MySpace
Por Indigo Staff

Además de ser un excelente cantante, Justin Timberlake ha demostrado ser un muy buen publicista… y no solo en algún guión escrito por Aaron Sorkin.  

A la par de su comentado regreso a la música (anunciado con tres días de anticipación mediante un contador electrónico), Justin también estrena el nuevo MySpace. 

El cantante –junto a Specific Media LLC– adquirió el moribundo sitio en 2011 por 35 millones de dólares. 

MySpace alguna vez llegó a dominar el incipiente mundo de las redes sociales en la primera mitad de la década anterior; hoy está de regreso con un panorama a cuestas con gigantes como Facebook, Twitter y en menor escala Google+. 

Lo que hace diferente a MySpace es que está enfocado en la música, una red social que le permite a los usuarios conectarse con sus grupos y artistas favoritos. 

El anticuado diseño del sitio ha sido renovado por completo, pero habrá que esperar a ver si tiene una buena recepción entre los usuarios. 

Por lo pronto, el nuevo MySpace ya está disponible para quien quiera usarlo.