El lado blanco de la ley

Luego de más de dos días de protestas en Charlotte por la muerte de otro afroamericano a manos de policías blancos y el reciente decreto del "Estado de Emergencia", la frágil calma que atravesó Estados Unidos tras los ataques explosivos del fin de semana en Nueva York, se rompió de la manera más violenta.

 

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decesos de minorías han sido causados por autoridades este año
Los Ángeles, California, ocupa el primer puesto en la lista de más personas muertas a manos de agentes de la ley, 115 individuos
La cifra de caucásicos (blancos) que han muerto por disparos de agentes casi duplica al número de fallecimientos de personas de color, 387 contra 194 

Luego de más de dos días de protestas en Charlotte por la muerte de otro afroamericano a manos de policías blancos y el reciente decreto del “Estado de Emergencia”, la frágil calma que atravesó Estados Unidos tras los ataques explosivos del fin de semana en Nueva York, se rompió de la manera más violenta.

 

Cada vez se escucha más sobre la “brutalidad policial”, “crímenes de odio”, “diferencias raciales”, pero ¿son en verdad los policías estadounidenses “asesinos de negros” como usualmente los llaman? ¿En realidad salen a la “caza” de afroamericanos?

 

Porque en un país donde han muerto 790 personas a manos de los agentes, sólo 194 son afroamericanos contra 387 caucásicos, entonces cabe la pregunta ¿en realidad la policía estadounidense mata más a personas de color cometiendo la llamada “brutalidad policíaca? No. La respuesta es clara.

 

Y así lo demuestra el proyecto de The Guardian “El Conteo”, donde se recaban los datos de cada muerte a manos de policías, a lo largo y ancho de los Estados Unidos. La información, verificada por crowdsourced, es para construir un registro más amplio de tales hechos. 

 

Cientos de personas se han unido a las protestas de Charlotte, pero estas no son las primeras ni tampoco las más cruentas. Hace algunos meses se dieron varios casos en los que algunas personas perdieron la vida y otras más resultaron heridas. Tras esos sucesos varios ciudadanos afroestadounidenses tomaron las armas y uno de ellos logró dar muerte a varios policías, en otro hecho las autoridades se vieron en la necesidad de utilizar un robot con explosivos para eliminar la amenaza y no exponer la vida de más agentes.

 

Entonces ¿qué hace a esta minoría pensar que los policías suelen ser “discriminatorios” al disparar a un ciudadano de color por el que se sienten amenazados, si son más los caucásicos que mueren por sus balas?

 

Gatillos fáciles

 

Otro tema a tratar es la facilidad con la que los agentes de la autoridad estadounidense jalan del gatillo de sus armas para convertirse en otro asesino más, como entrenados para matar antes que dialogar o solucionar conflictos sin la necesidad de utilizar su arma.

 

No son pocas las voces que consideran que estos casos, al igual que los de Alton Sterling, Philando Castile, Michael Brown, Eric Garner, Walter Scott y Freddie Gray evidencian el problema estructural de racismo y exceso de violencia de la policía con la comunidad afroestadounidense.

 

En palabras de expertos en violencia policial estadounidense consultados por la BBC: “La gente 

negra es tres veces más propensa que la blanca a ser víctima de la policía en Estados Unidos”.

 

Lorie Fridell es profesora asociada de criminología en la Universidad del Sur de Florida y fue la directora de investigación en el Foro de Investigación Ejecutiva de la Policía. Ella declara que “algunos policías tienen el sesgo implícito y vinculan a los negros con el crimen”, además reconoce que ella, una mujer blanca y de clase media, también tiene ese sesgo del “crimen negro”. “Tiendo más a ver a los afroestadounidenses como amenaza que a los caucásicos. ¿Por qué? Pues porque nuestra historia nacional está plagada de ello.

 

“Sospechar de una persona de una raza determinada por el estereotipo asociado a esa raza era el primer problema al que se enfrentaba la policía (en la década de los noventa), y en relación a eso llegué a entender dos cosas: que el sesgo no se limitaba a un par de agentes en un par de departamentos y que la policía de este país es generalmente bienintencionada”.

 

El estudio del sesgo

 

“Todos tenemos sesgos implícitos con los que vinculamos a ciertos grupos a estereotipos”, afirma la experta. “Y esto produce un comportamiento discriminador.

 

“Pensé que con las manos alzadas no me dispararían”; dijo el terapeuta negro herido por la policía mientras cuidaba a un autista.

 

En los primeros estudios hechos por expertos en la psicología del sesgo, se sentó a un sujeto ante una computadora y se le mostraron fotografías de hombres blancos y negros con una pistola o un objeto neutral en la mano.

 

Al sujeto se le decía que, si percibía una amenaza, pulsara el botón de disparar y si no, el de no disparar.

 

Los resultados afirman que los sesgos implícitos afectan a la decisión de disparar o no. Y que los participantes “disparan” antes a un hombre negro desarmado que a uno blanco armado.

 

“Los agentes, como el resto de nosotros, tienen ese sesgo implícito y vinculan a los negros con el crimen”, afirma Lorie Fridell.

 

Un reporte sobre el uso de la fuerza por parte de la policía de Filadelfia y publicado por el Departamento de Justicia de EE.UU. en marzo pasado respaldó la idea de que los policías son susceptibles a tener sesgos implícitos.

 

Origen del problema

 

Para entender las causas que originaron todos estos conflictos raciales habría que remontarse muchos años atrás cuando ser llamado negro era sinónimo de desigualdad social.

 

En los tiempos de la esclavitud, los blancos creían que los negros no tenían alma. Hasta un animal era más que ellos. Es en esa parte de la historia norteamericana cuando los problemas que se viven hoy en día, se iniciaron. 

 

Y aunque se abolió la esclavitud las diferencias raciales no se fueron de la mente de las personas. 

Hoy en día muchos “blancos” creen que son superiores a todas las demás culturas. El más vivo ejemplo es el candidato por el Partido Republicano a la presidencia, el magnate Donald Trump.

 

‘El Conteo’, en ascenso

 

Entre 2005 y 2012 sólo mil 100 departamentos de policía —una fracción de 18 mil agencias policiales de Estados Unidos— informaron de un “homicidio justificable” para el FBI.

 

El sistema del FBI contaba 461 homicidios justificables por la policía en 2013, y para el año más reciente (2015) para el cual ya hay datos disponibles por conteos crowdsourced, se encontraron casi 300 muertes adicionales.

 

“El Conteo”, a partir de su puesta en marcha el 1 de junio de 2015, ya había encontrado cerca de ese número de muertes sólo en los cinco primeros meses de ese año.

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