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Dos mil trece puede ser un buen año para pianistas en ambos lados del Atlántico.

En Gran Bretaña, Tom Odell ha surgido este año con la firme intención –según sus propias palabras– de “devolverle lo sexy al piano”,        instrumento que ha sido condenado a permanecer a la sombra de la guitarra después de los años de gloria de Elton John y Billy Joel en los 70.

En “Another love”, el pianista hace su mejor esfuerzo para lograr esa meta. Es una canción sentimental sobre amores previos, pero no llega a ser melodramática gracias a la contenida interpretación vocal del cantante de 22 años. 

Odell, quien a primera vista parece la reencarnación de un Draco Malfoy conectado a su lado musical, fue reconocido por los BRIT Awards como el artista con mayores posibilidades de impactar a la industria musical durante este año. Un premio importante ya que lo otorga la crítica. 

Su verdadero poder al piano se demostrará el próximo mes con el lanzamiento de “Long way down”, su álbum debut.

Del otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, el hombre al piano este verano será el tristemente menospreciado John Legend. 

Pese a tener en su repertorio verdaderas joyas como “Ordinary people”, el pianista de Ohio nunca ha tenido el éxito continuo que su capacidad artística merece. Legend tratará de cambiar esto con “Love in the future”, su cuarto disco. 

El primer adelanto de ese material es “Who do we think we are”, una elegante canción que podría haber salido del repertorio de Curtis Mayfield y en la que Legend proclama: “This is our song for the future”. Grabado en París, el tema exuda un sonido clásico de R&B, elemento ideal que pone en primer plano el poder vocal de Legend. Es una canción para escuchar con las luces apagadas.

Con Odell y Legend al piano, 2013 se perfila en la ruta correcta para ser un año musical clásico.

(*1) Seguro Odell no sabe del mostacho de Raúl di Blasio.