Aún antes de que “La Mano de Dios” de Maradona entrara a nuestra memoria colectiva, Manuel Mijares ya estaba cantando profesionalmente en México.

Tomando en cuenta lo desechables que han sido los artistas pop, sorprende que más de 25 años después del inicio de su carrera, “Canto Por Ti”, su nuevo disco, haya ocupado recientemente el primer lugar de ventas.

¿Qué dice de México que pese al regreso de Bowie y el excelente nuevo disco de Julieta Venegas, Mijares haya ocupado el primer lugar? 

La respuesta puede apuntar a muchas cosas malas respecto al consumo musical en México, cuando la verdadera razón es simplemente que, como a todo el mundo, nos encanta el drama.

“Canto Por Ti” ha vendido copias por la misma razón por la que “Rumours” de Fleetwood Mac y “21” de Adele lo han hecho: es el drama personal del cantante hecho canción. Para que quede claro, “Canto Por Ti” en ningún momento alcanza el poder de esos dos discos clásicos, pero comparten un contexto en el que la vida privada le da mayor poder a las canciones públicas.

En el caso de Mijares, esto es más evidente en “Si Me Tenías”, el primer sencillo del disco que pese a ser una canción escrita y previamente grabada –como todo el álbum– por el cantautor peruano Gian Marco, ha sido designada por el público como la canción que Mijares le dedica a su exesposa tras su muy público divorcio. La canción está lejos de ser un clásico en el repertorio de Mijares, pero eso poco vale porque nada como un tema de rompimiento y despecho para vender discos. 

No importa cuántas veces niegue que lleva una dedicatoria para Lucero, cuando él canta “Ya no te extraño cuando canto tu canción”, la única duda que queda es si se refiere a “Cuatro Veces Amor” o 
“El Privilegio de Amar”.

El álbum también incluye la canción “Cuéntame”, la cual para decepción de muchos no es un cover del tema que popularizó Lucero en los 80. Tristemente no hay menciones de hamacas o pecas en la espalda en “Canto Por Ti”, pero el fantasma del pasado personal del cantante está a lo largo de todo el disco.

Pese a las mejores intenciones, la única virtud del disco sigue siendo la voz de Mijares, que suena quizá tan bien como hace tres décadas. No hay mucha innovación –ingenuos los que busquen esto en un disco de Mijares– pero por lo menos en la calidad de la voz hay consistencia. Quizá esto explica que de los últimos seis discos de estudio que ha lanzado, solo uno ha sido de canciones originales. 

Al final, el drama vende y eso le ha resultado este año a Mijares. Porque cuando se trata de hacer canciones de un drama telenovelero digno de TV Notas, nada mejor que confiar en el hombre detrás de 
“Corazón Salvaje”.