De acuerdo con Alejandro Sánchez, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, los adultos de 50 años y mayores que no se han vacunado tienen hasta 45 veces más de riesgo de terminar en el hospital que quienes tienen esquema completo y refuerzo.

El especialista indicó que, además, la gente que termina su esquema de vacunación contra Covid-19 y tuvo una infección previa genera algo que se llama “súper inmunidad”.

Es la inmunidad híbrida, pero en un extremo superlativo, en el que a final de cuentas la protección es mayor, apuntó Alejandro Sánchez.

“El cuerpo humano no puede mantener una respuesta inmune todo el tiempo, pero sí guarda células de memoria, de tal forma que cuando ocurre una reinfección esas células se disparan y comienzan a producir otra vez anticuerpos, los cuales no van a reconocer a la variante ómicron u otras nuevas porque no tienen esta memoria. De allí la importancia del refuerzo”, señaló refiriendose a la súper inmunidad.

Agregó que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) dieron a conocer que las dosis de refuerzo son indispensables y una herramienta crítica para que las personas que se infecten por la variante ómicron tengan menos probabilidad de desarrollar enfermedad con síntomas graves, que sea necesario hospitalizarlos o que mueran.

“Según la información de los CDC, las dosis de refuerzo reducen 90 por ciento las hospitalizaciones si se adquiere la variante ómicron, especialmente en adultos mayores”, refirió.

Expuso que las personas que se infectaron con el COVID-19 desarrollan inmunidad natural, y lo que se ha visto con la inmunidad natural es que cuando aparece una nueva variante, aquella no es tan fuerte como la que puede generar una vacuna,

El especialista dijo que de ahí la pertinencia de vacunarse, tener un esquema completo y ponerse un refuerzo de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Explicó que “cuando una persona se infecta previo a la vacunación y luego se vacuna, se genera inmunidad híbrida. Esto a final de cuentas permite al sistema inmune que remedie muchos de los síntomas de la COVID-19 postergado o largo, el famoso long COVID, y la respuesta inmune se centra o estandariza de tal manera que no haya procesos inflamatorios, como sí se ve con la inmunidad natural.

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