Es 2013 y la música británica aún sigue buscando cómo llenar el inmenso hueco que ha dejado la ausencia de Amy Winehouse.

Parece inevitable: cualquier nueva cantante británica que surge (VV Brown, Laura Marling y Jessie Ware son algunos ejemplos) es juzgada en base a la expectativa que hay de ver si puede llenar ese vacío.  

Es un caso triste, pero la búsqueda sigue: la candidata de este año es Laura Mvula.

Salvo una potente voz, esta cantante de Birmingham es la completa antítesis de Winehouse. Desde su refinada imagen que parece haber salido de un spread en una revista de moda, hasta su música que en lugar de buscar hacer referencia a ritmos de épocas anteriores, ha buscado incorporar en sus sofisticadas canciones las últimas tendencias británicas de música electrónica (postdubstep incluido).

 “Sing To The Moon”, su disco debut será lanzado en primavera, pero Mvula ha hecho su nombre gracias a “She”, un EP impecable que eleva las expectativas de lo que esta cantante puede alcanzar este año.

“She” es una canción que logra su impacto inmediato gracias a su poderosa mezcla de minimalismo electrónico, gospel truncado y contenidos de ritmos tribales. Una canción poderosa que merece ser apreciada con calma. El mantra de la canción, sobre una mujer cuya fuerza no puede ser detenida, parece ser una autorreflexión sobre el futuro de Mvula.

“Green Garden”, incluida en su nuevo disco, construye sobre los mismos cimientos de “She” una festiva canción en la que la influencia africana es tan potente como las exploraciones electrónicas de SBTRKT y Magnetic Man.

Con poderosas canciones como éstas, los reflectores están sobre Laura Mvula, la gran esperanza para el pop británico.