Las mujeres son un grupo invisibilizado en la lucha de la epidemia del VIH

Actualmente existen medicamentos antirretrovirales que ayudan a fortalecer las células CD4 y a reducir la carga viral
Montserrat Aguirre Montserrat Aguirre Publicado el
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En algún momento de nuestra vida hemos escuchado del VIH y el Sida, tal vez como algo muy lejano, pero lo cierto es que es una epidemia que sigue muy vigente en este 2021.

La epidemia del VIH es uno de los mayores problemas mundiales de salud pública que ha cobrado casi 33 millones de vidas en todo el mundo.

La primera vez que Silvia conoció el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida fue en 1992.

Antes de enterarse su marido había padecido de mareos, deshidrataciones y había perdido bastante peso. Preocupados, acudieron a la Clínica 32 Villa Coapa del Instituto Mexicano del Seguro Social. En ese tiempo Silvia tenía 21 años.

No pensé que en mi cama entrara el VIH, pensé que había fidelidad en mi relación, estabilidad
SilviaActivista

Al llegar al hospital, el personal médico le indicó que su esposo tenía que hacerse una prueba para saber si tenía VIH.

“Cuando dan el diagnóstico de él, que era positivo nunca pensé en mí, pensé en él, que se curara; pero el doctor me tenía otra noticia: que tenía que hacerme yo la prueba, pero el peor impacto fue cuando me dijo: -’pero también tu niño’- en ese momento mi hijo tenía dos añitos”, nos comparte Silvia.

El 90% de las mujeres que viven con VIH adquirieron el virus al tener sexo sin protección con su pareja estable.

La epidemia del VIH en mujeres en México está creciendo de manera alarmante

Al respecto, Ana Amuchástegui, quien es especialista en Género, Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, señala que a pesar de que llevamos 30 años de epidemia mundial, parece o hay la impresión de que el VIH ya no es un tema prioritario.

“La epidemia no está controlada, no está vencida porque siguen aumentado los casos sobre todo entre personas jóvenes y parece como si el VIH ya fuera cosa de la historia y no es así el riesgo de infección sigue bien vivo”, indica la investigadora de la UAM Xochimilco.

Amuchástegui, quien participa como acompañante del grupo “Yantzin: Mujeres acompañantes en VIH”, señala que en México los esfuerzos de prevención, detección y atención, están dirigidos a poblaciones clave, dejando fuera a otros sectores de la población.

En México, la epidemia del VIH está concentrada en lo que llamamos poblaciones clave: hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans, trabajadoras y trabajadores sexuales y personas que utilizan drogas inyectables. Sin embargo, los casos de VIH en mujeres van en aumento, sobre todo en ciertas regiones del país.

Lo que empezó como una epidemia concentrada esas poblaciones clave se está transformando en una epidemia un poco más heterosexual en diferentes regiones y en diferentes lugares, nos explica Amuchástegui.

Además, las campañas de prevención y detección solo considera a las mujeres en casos muy específicos como cuando están embarazadas, lo que resulta insuficiente.

“Sería mejor hablar de prácticas de riesgo en lugar de poblaciones clave”, recomienda la profesora de la UAM que también da asesorías individuales y grupales a mujeres con VIH en Oaxaca.

Hablar de VIH es hablar de autocuidado y retomar las decisiones sobre mi cuerpo

Silvia ahora tiene 54 años y es una de las primeras mujeres activistas en la defensa de las personas que viven con VIH, además es la fundadora de Casa David, un espacio que da refugio y acompañamiento a personas que viven con el virus.

Yo ahorita que ya doy la cara y saben que yo tengo VIH y salgo a la calle a mi no me preocupa si me hablan, no me hablan, yo hago mi trabajo
Silvia

Para avanzar en la erradicación de la epidemia del VIH-Sida, también tenemos que acabar con la discriminación, por eso Silvia habla públicamente del tema.

“Por eso digo que bendito sida porque si a los 22 años desperté, si no me hubiera tocado el VIH no hubiera despertado, y no fuera la mujer que soy, por eso digo, ay yo si quiero mucho a mi virus, adoro a mi virus porque no hay mal que por bien no venga; si me hizo reflexionar, me dio una revolquiza, me hizo llorar, me hizo todo pero también al último comprendí todo y al final salí victoriosa”, nos dice Silvia.

Cabe señalar que actualmente existen medicamentos antirretrovirales que ayudan a fortalecer las células CD4 y a reducir la carga viral.

Si las personas con VIH reciben y siguen con un tratamiento adecuado, pueden llegar a ser indetectable, es decir, que la presencia del VIH es tan baja que no es detectado en las pruebas y tampoco se puede transmitir de una persona a otra, incluso si se tiene sexo sin protección.

Las mujeres embarazadas que viven con VIH y son indetectables tampoco transmiten el virus a sus hijos o hijas.

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