Estar sobre un escenario y escuchar a la gente corear junto con ella “mírame a los ojos, no diré nada. Mira mis ojos, no me des la espalda. Mírame a los ojos, sobran las palabras”, son de las cosas que más extraña en estos momentos la cantante y actriz Lidia Ávila, quien por la pandemia tuvo que pausar su carrera musical.

La artista mexicana, quien celebraría 30 años de trayectoria con OV7, sabe que ha crecido de la mano del público, “jugando sin jugar”. Que sigue escribiendo su historia sin pensar en un final, y confiesa que, aunque tuvo miedo, aprendió a volar. Y hoy sabe que no se va, porque tiene mucho que compartir con su gente.

Al detenerse y reflexionar sobre su caminar artístico, y recordar los triunfos y fracasos, la cantante asegura que no se la cree, pero se sabe afortunada de pertenecer a un “monstruo” como lo es OV7, que a pesar del tiempo sigue presente en el gusto de la gente.

“Creo que somos muy afortunados de poder seguir contando esta historia después de tanto tiempo y que la gente nos haga sentir parte de su vida, de su familia, parte de su historia, porque así es como nos sentimos. Nos han visto crecer, tanto en lo personal como en lo profesional. Desde muy chiquitos, nuestra vida siempre ha sido a través de las cámaras y de los medios”, cuenta Ávila a Reporte Índigo.


Nosotros venimos de otra escuela y somos esa colita de esa generación de artistas como Emmanuel, Mijares y Yuri, artistas de ese nivel que hoy en día siguen estando en el gusto de la gente y es por eso, porque le hemos talachado muchísimo por muchísimo tiempo

Lidia Ávila

Cantante

Lidia afirma que si algo caracteriza a sus compañeros de grupo es que son gente muy transparente, honesta, “chavos muy netas” con los que ha disfrutado cada una de las etapas que han vivido de la mano por tres décadas.

“La etapa que más disfruté fue cuando dimos ese brinco de Onda Vaselina a OV7, que nos separamos de Julissa y que realmente tomamos las riendas de nuestra carrera y nos hicimos dueños de nuestro propio trabajo. Creo que esa etapa fue muy padre, porque no sólo crecimos como artistas, sino como personas, porque nos hacíamos cargo de todo, de la oficina, de los ensayos, ahora sí que nosotros tomábamos nuestras propias decisiones y eso nos hizo madurar siendo muy chavos”, asegura.

La intérprete de “Para qué” comenta que nunca fue víctima de abuso, acoso, o del machismo que se vivía en la industria musical mexicana de aquellos años, ya que, presume, fueron un grupo muy suertudo, niños muy cuidados y respetados, pero, sobre todo, responsables.

“Nosotros fuimos muy afortunados, porque desde muy chiquitos, al ser un grupo mixto y tener una representante y creadora mujer, pues para nosotros no fue problema, creo que Julissa fue la que se enfrentó a un mundo que estaba dominado por los hombres y ella luchaba contracorriente, pero lo hizo increíblemente bien y creo que el tener ese ejemplo en el aspecto laboral para nosotros fue muy importante, tanto para las niñas como para los niños. Mis compañeros del grupo siempre fueron muy respetuosos y lo siguen siendo; creo que se debe eso, a que crecimos por igual hombres y mujeres desde muy chiquitos”, comparte Lidia.

En familia es mejor para Lidia Ávila

El confinamiento que se vive en México, que inició hace más de un año, para evitar más contagios de COVID-19 fue como “un freno de mano” para la cantante Lidia Ávila, quien estaba por arrancar la gira de “OV7 30 años”, que tan platicaba y anhelada estaba.

“Fue de pronto poner un alto en seco y encerrarnos todos. Al principio fue difícil, no te puedo mentir, de pronto de estar toda mi vida trabajando en conciertos, giras, yendo y viniendo, a estar siete por 24 en mi casa, pues fue complicado, pero hay que tomarle el lado positivo”, dice la actriz.

Este tiempo, Ávila lo ha aprovechado muchísimo para estar con sus hijos y su esposo al cien por ciento. Verlos crecer día a día, apoyarlos en sus clases en línea, y hasta lanzar proyectos digitales con ellos, a través de Instagram.

Por un lado, está Cocina en familia (cocina_enfamilia), donde “la china, el doc y los niños” comparten su pasión por la cocina y muestran momentos en familia; por el otro, tiene #LidiaConsultaAlDoc, espacio donde la cantante entrevista a su marido sobre temas relacionados con cirugías plásticas.

“Creo que en esta pandemia uno se tiene que reinventar y hacer cosas que te mantengan ocupado y motivado para querer estar creando todos los días. Se nos ocurrió de la nada, un día en el encierro, nuestra página de cocina en Instagram y la verdad ha sido un exitazo, porque aunque no somos chefs profesionales compartimos en familia nuestra pasión por la cocina y la gente creo que sí lo agradece mucho, porque ven una parte de lo que soy yo en mi casa, como mamá con mis hijos y demás, y bueno lo del doc fue así como de la nada y a la gente le ha gustado muchísimo, porque es una forma de acercarla a la cirugía plástica de una manera mucho más cotidiana”, dice Ávila.

Estos dos proyectos le permiten a Lidia disfrutar al máximo de su familia en lo que se reactiva la gira por los 30 años de OV7. La cantante descarta la posibilidad de retomar su carrera como solista, pero asegura que vienen algunos proyectos en puerta que sorprenderán a sus seguidores.

Tiempo de agradecer

La mujer que es Lidia Ávila ahora se lo debe a esa niña que creía que su imaginación era el gran poder para mover los pies del suelo; a esa adolescente que comprendió que tan solo es cuestión de querer; y a esa joven madre que descubrió que la vida es un pájaro que hay que perseguir, por lo que les da las gracias.

“Le agradecería a esa niña su tenacidad, sus ganas de hacer las cosas bien. Considero que soy una chava muy perfeccionista y que me gusta hacer las cosas bien y le agradecería eso, nunca haberse dado por vencida y siempre haber luchado por ser mejor y por competir conmigo misma para superarme día con día en lo personal y en lo profesional”, platica la cantante.

A la joven, dice, le daría las gracias por nunca haber perdido el piso, a pesar de haber estado en los cuernos de la Luna, como grupo y como artista, y el haber estado siempre junto a su familia.

“Siempre he sido una chava bien sencilla, bien ubicada, con los pies en la Tierra. Después me convertí en mamá y a eso le agradezco todo, porque me ha hecho sacar la mejor versión de mí, tratar de ser mejor para mis hijos y que se sientan orgullosos de su mamá”, confiesa.

Así, con la tenacidad y la fuerza que la caracteriza, Lidia Ávila seguirá volando “mucho más alto, más; mucho más lejos ya, hasta encontrar el corazón del Universo”.

A pesar del tiempo

OV7 se ha convertido en una agrupación icónica, que sigue sumando fans a sus filas de distintas generaciones, lo mismo se pueden ver en sus conciertos a adultos cantando sus canciones que a niños bailando sus coreografías.

“Somos la colita de esos artistas que se forjaron de una manera distinta, nosotros empezamos cuando los discos se vendían a cantidades impresionantes, los discos físicos, me refiero, donde hacer promoción era ir por todo el Bajío, ir al norte o al sur del país en camioneta, donde realmente tenías que hacer un trabajo arduo para dar a conocer tu material y para ir a los festivales de radio, eso influye mucho en el que hoy seamos artistas que han trascendido”, opina Lidia Ávila.

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