Cuando el director de cine James DeMonaco casi es asesinado junto con su esposa por un conductor borracho, la idea la Purga surgió. Cuando la policía llegó al incidente, el cineasta y su esposa descubrieron que aquel ebrio era un doctor. Por lo que pensaron morbosamente: “¿Y este hombre salva vidas? ¡Debería permitírsenos un asesinato sin consecuencias al año!”.

Con esta pequeña, pero poderosa, idea, James DeMonaco emprendió un guion y más tarde una película, en 2013, que ya se volvió toda una saga. Y en este año 2021 estrenó su quinta entrega con La Purga por siempre (The forever purge, Everardo Gout).

Protagonizada por los mexicanos Tenoch Huerta y Ana de la Reguera, esta quinta cinta se hace su propio lugar en la saga al abordar de manera más política y moralista una historia ficticia llena de asesinatos, venganzas y mucha sangre.

¿DE QUÉ VA?:

Tras las elecciones presidenciales del año pasado y la abolición de la Purga, una pareja mexicana que escapa de un cartel de la droga queda varada en un rancho de Texas. Allí, estarán a merced de una organización mortal de individuos que planean continuar ilegalmente su propia Purga.

LO BUENO: UN MENSAJE ALTERNO

Hay que decirlo. La Purga por siempre tiene una pizca de frescura al despegarse de la típica trama que se desarrolló durante las cuatro previas entregas. Con un mensaje alterno, esta cinta reúne a un elenco predominantemente latino para esbozar una nueva historia dentro del universo de la saga.

De esa forma es que los personajes de Huerta y De la Reguera, Juan y Adela, respectivamente, son un pretexto para mostrarnos otro lado de lo que la purga significa en los habitantes norteamericanos.

Previamente nos habían hastiado de un montón de matanzas cada vez más frenéticas. Los atuendos y la supervivencia demencial estaban a la orden del día.

Sin embargo, en este caso la película traza su propio camino al invertir los papeles de los ricos asesinando a pobres. Es más, el racismo y la migración son los tópicos que destacan y relegan a los que se habían tratado en los largometrajes anteriores, como el odio.

Esto sí representa una perspectiva interesante. Además porque está dirigida por un mexicano, Everardo Gout, quien se esfuerza por plasmar un poquito del mucho racismo que se vive en Estados Unidos con los paisas que se parten la espalda trabajando.

LO MALO: DESDIBUJADA

No obstante, lo cierto es que La purga por siempre es, en el fondo, más de lo mismo. Pese a tener una premisa atractiva, los minutos que corren se desgastan en una premisa que se va cayendo a pedazos y que termina por confirmarnos que estamos viendo otra simple propuesta cliché.

Hace menos de un año veíamos a Michel Franco siendo saboteado en redes sociales por presentar un filme cargado de presuntos prejuicios y racismo en contra de la sociedad mexicana: Nuevo Orden.

Su idea era sencilla: ¿qué pasaría si algún día los mexicanos pobres se rebelaran contra los ricos y la clase privilegiada? Ni bien se había estrenado en las salas y Franco ya estaba ofreciendo disculpas por haber declarado durante una conferencia de prensa que utilizar términos como Whitexican también era racismo.

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Su cinta fue opacada por sus declaraciones y el público poco o nada analizó el filme. Pues bien, La purga por siempre es una copia de aquella película solamente que aquí los mexicanos y migrantes se rebelan contra los norteamericanos.

La idea clichera de los oprimidos rebelándose contra los opresores se presenta de la manera más burda posible. Con un montón de sombrereros vistiendo carrilleras y cubriéndose el rostro con paliacates, como si se tratara de una Revolución Mexicana moderna al puro estilo de Hollywood.

Es por esta razón que la película de Everardo Gout se desdibuja con su exceso de clichés desparramados en diálogos totalmente ridículos y sacados de una película de acción noventera de bajo presupuesto.

El mensaje político, de hecho, es predominante y se deja a un lado el suspenso para dar pie a un discurso moralista que busca reivindicar a nuestros paisanos por medio de escenas conmovedoras, como sólo Hollywood sabe hacerlo.

Por último, el lugar común de este tipo de películas se confirma con el final caótico pero esperanzador, ah y con el nacimiento de un bebé (no podía faltar), para dar pie a los créditos con una canción de rap. Fin.

*Mi recomendación: 3 estrellas de 5. Una película palomera y para los mexicanos, un buen chiste.

*¿Dónde se puede ver?: Estreno en cines