Thomas Vinterberg es un cineasta muy valorado en Europa. Su movimiento Dogma 95 fue ampliamente reconocido porque buscaba recuperar la pureza del cine estableciendo estrictas reglas para simplificar la producción de películas. Curiosamente, el danés sólo plasmó estas características en una docena de cintas y su reciente largometraje, Druk (Another Round), está nominado a los Premios Oscar de la Academia.

Y curioso porque la primer obra de Vinterberg en estar presente en los Premios Oscar fue su ópera prima, Last Round (Última visita), la cual concluyó después de terminar sus estudios en la Escuela Nacional de Cine de Dinamarca en 1993.

Fue dos años después que el director de cine fundó el movimiento junto con Lars von Trier, Kristian Levring y Søren Kragh-Jacobsen. Con el tiempo también se ganó la admiración del público lo que se tradujo en otros galardones, y numerosos premios en festivales internacionales por sus cortometrajes, como el de ficción The Boy Who Walked Backwards (Los chicos que andaban hacia atrás, 1994), producido por Birgitte Hald.

Con Druk, Thomas Vinterberg vuelve al cine controversial que llamó la atención con Jagten (2012) en el que ahonda en las cuestiones sociales de los hombres y cómo su comportamiento está sujeto a distintas convenciones.

¿DE QUÉ VA?:

Druk (Another Round) cuenta la historia de cuatro profesores, Martin, Tommy, Peter y Nikolaj, quienes se embarcan en un experimento sociológico en el que cada uno de ellos deberá mantener la tasa de alcohol en su cuerpo al mismo nivel durante su vida diaria, intentando demostrar que de esa manera pueden mejorar en todos los aspectos de su vida.

LO BUENO: SU POTENCIA SILENCIOSA

Druk es todo lo que un típico drama europeo es y más. No hay exceso de situaciones bochornosas. Tampoco hay conmiseración ni un mensaje de superación clásico norteamericano. Los personajes no son perfectos ni morales, sino humanos y salvajes sin llegar a bestias.

La cinta de Thomas Vinterberg nos toma por sorpresa desde una sencilla idea que se pone a prueba: cierta cantidad de alcohol en la sangre humana puede mejorar el comportamiento de los seres humanos, al punto que todos los intelectuales y líderes mundiales esconden este secreto.

Si bien la idea pareciera absurda, el cineasta, con un guion de su autoría en colaboración con Tobias Lindholm, tiene la habilidad de desenvolver una narrativa verosímil que aborda el experimento con toda seriedad.

A pesar de tener este elemento narrativo como el eje de toda la duración del largometraje, Druk no se siente como un documental de ficción. Todo lo contrario. Su protagonista Martin, interpretado por Mads Mikkelsen, contrarresta la connotación científica para imprimirle un sentido sumamente emocional a la película.

Sobre esto, el actor danés de 55 años contó el proceso que se siguió para su actuación:

“Hicimos todo lo posible para intentar rodar en orden. Hay ciertas cosas en las que esto se bebe, y nada más, pero también hubo muchas veces en las que dijimos ‘hay cierta libertad aquí’ a través del alcohol. No se trataba de la embriaguez de la situación: se trataba de lo libre que serías en una escena. Es más o menos lo mismo, pero cuando no estaba locamente borracho, lo veíamos como libertad, sin carga. Y luego, por supuesto, arrastrando la boca, moviendo las manos de forma errática, pero para el chico que está afuera mirándolo, podría parecer libertad, no borrachera. Eso era importante para todos nosotros, esa era la forma en que podían salirse con la suya. No estaban cayendo constantemente”

De igual manera, Mikkelsen explicó que antes de filmar se prepararon no para entender cómo era estar borracho, sino para ver cuál era la diferencia entre dos, tres o cuatro copas. De esa forma pudieron modular la actuación a lo largo del filme.


“Traté de hacerlo de una manera que no se ve. Estás ocultando que estás borracho. Esa es la regla para todos los actores. Concéntrate, concéntrate, camina un poco más rígido, hablas un poco más lento y eso te delata. El siguiente nivel en el que no te importa lo que piense la gente, lo llamamos 'nivel ruso’”.

De este modo, por momentos la cinta se percibe como una mera aventura de amigos o como la narración de un cuento infantil sobre la amistad protagonizado por adultos.

Por esta razón es que la virtud más poderosa de Druk es su potencia silenciosa. Por medio de una historia sencilla pero atractiva nos narra un drama conmovedor pero no cursi, febril pero no desenfrenado…o quizás sí.

EL ORIGEN

Respecto a este tono, por momentos, teatral, Vinterberg confesó que basó el guion en una obra de teatro que había escrito mientras trabajaba en Burgtheater, Viena.

La inspiración adicional provino de la propia hija de Vinterberg, Ida, quien había contado historias sobre la cultura de la bebida en la juventud danesa.

El cineasta también compartió que Ida había lo había presionado originalmente para que adoptara la obra en una película pues él no creía que se pudiera llevar a la pantalla.

Por esta situación, Ida sería quién interpretaría a la hija de Martin, Mads Mikkelsen. La historia fue originalmente “Una celebración del alcohol basada en la tesis de que la historia mundial habría sido diferente sin el alcohol”, explicó el cineasta.

Lamentablemente, cuatro días después de la filmación, Ida murió en un accidente automovilístico. Después de la tragedia, Vinterberg decidió seguir adelante con el proyecto pero reelaboró el guion para volverlo de una manera “más viva”.

“No debería tratarse solo de beber. Se trataba de despertar a la vida”, afirmó Vinterberg. Tobias Lindholm se desempeñó como director la semana siguiente al accidente. La película estaba dedicada a ella y fue filmada parcialmente en su salón de clases con sus compañeros.

Además, durante la producción, los cuatro actores principales y Vinterberg se reunían para beber lo suficiente como para dejar ir la vergüenza uno frente al otro. También verían a personas borrachas en YouTube para comprender mejor cómo actuarían las personas completamente ebrias.

DEL TORO HA HABLADO

Nuestro compatriota Guillermo del Toro fue uno de los cineastas que más apoyó Druk. Tras su estreno durante el Festival Internacional de Cine de Toronto del año pasado, los comentarios positivos no se hicieron esperar.

Del Toro compartió que es muy agradable ver una cinta que afecta tanto en tantos sentidos y cuya brillantez viene desde el mismo título:

“Es extraordinario ver una película que te conmueve, que te afecta, como esta me hizo a mí. Quería decir algo: el título en danés [Druk] y el título en inglés, ambos son muy, muy hermosos. En inglés, es porque Another Round significa que todos estos personajes van a tener otra ronda en la vida, y el otro es sobre borracheras, el título original, pero es lo mismo: ¿Podemos embriagarnos con la vida? ¿Podemos tomarla de nuevo?”.

Por último, Del Toro también destacó la actuación de Mikkelsen, quien se preparó para interpretar a alguien borracho durante casi toda la película, una de las cosas más difíciles de retratar, según él, para cualquier actor y para un director.

LO MALO: NADA

*Recomendación: 5 estrellas de 5. Una joya extranjera.

*Plataformas: Cinépolis Klic

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