El Delta 8 THC podría representar la inexplorada cura del cáncer en medio de que la marihuana se mantiene como un estigma, ya que todavía se ignoran los beneficios del cannabis así como sus propiedades, entre las que se conoce que que mata las células cancerosas.

Sin embargo, hay que dejar en claro que el THC es el tetrahidrocannabinol, menos conocido como Delta 9 tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) y es el principal constituyente psicoactivo que nuestro creador colocó en la marihuana, espécimen floral de la familia de las cannabaceae.

Y desde los años 40, en el estudio de la marihuana, se conoce también la existencia del Delta 8 THC, otro de los cannabinoides psicoactivos diferente por su propio conjunto de beneficios terapéuticos en comparación con Delta 9 THC, que es el del que más se habla, porque se lo relaciona con la parte que ‘pega’ o ‘coloca’, de la planta.

Precisamente, el Delta 9 THC es responsable del fuerte subidón psicoactivo que se obtiene después de consumir marihuana en cualquiera de sus formas.

No obstante, y aunque no se oye tanto hablar de él, el Delta 8 THC es un isómero de doble enlace que también forma parte de la molécula de tetrahidrocannabinol.

Pero de lo que ha habido poco, es investigación sobre el Delta 8 THC, aunque un trabajo revelador de 1974, cuando un estudio de Oxford Academics publicado en elJournal of the National Cancer Institute, investigadores realizaron un estudio en ratones para averiguar si el Delta 8 THC dañaba el sistema inmunológico.

En cambio, lo que descubrieron fueron las habilidades para matar el cáncer del cannabinoide y si bien todo indicaba que el descubrimiento sería una noticia de última hora y que se realizarían más investigaciones, esto no fue así y, el Delta 8 THC de la marihuana, quedó fuera de la vista del público.

A su vez, en un artículo de smithsonianmag.com, Brian Handwerk escribe que la marihuana hoy suele contener entre un 18% y un 30% de THC. Los niveles de THC tan altos son exponencialmente más potente que la marihuana de los ’80.

El cáñamo se define en el Registro Federal de los Estados Unidos como cualquier parte o derivado (incluidas las semillas) de la planta Cannabis sativa L. con una concentración en peso seco de tetrahidrocannabinoles no superior al 0,3 por ciento.

Finalmente, en las plantas cosechadas, el delta-8-THC se forma con el tiempo a través de un proceso que transforma el THC en un “pariente” cercano denominado químicamente isómero. Tiene el mismo número y configuración de átomos que el THC, pero se diferencia por la posición de un doble enlace carbono-carbono. Esta sutil diferencia genera diferentes propiedades bioquímicas y físicas en el delta-8-THC en comparación con el THC.

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