Para la fotorreportera tapatía, Andrea Murcia, la fotografía es la trinchera para cuestionar al mundo y a ella misma. Es el lenguaje de la imagen que más le apasiona, le ha servido para ayudar y al que mejor se ha adaptado. Ella decidió cubrir el movimiento feminista porque es parte del vínculo que la une con todas.

Andrea Murcia se encuentra en constante crecimiento, desde que inició como practicante en la Revista Cuartoscuro; ahora, como fotorreportera profesional desarrolla su mirada y la enfoca en cómo contar historias, tener ética y ser honesta con ella misma.


Nosotras somos las que contamos lo que está pasando y es gracias a las imágenes y a las redes sociales que las personas se pueden enterar del nivel de violencia que vivimos. Por algo las mujeres están enojadas, no es sólo romper por romper

Victoria Razo

Fotoperiodista

“Hay momentos muy conmovedores o muy íntimos, como cuando una mamá está muy destrozada, a lo mejor puede que sí sirva la foto, pero no tomarla te abre otras puertas, porque al ver tu trabajo ya en conjunto saben que tuviste la oportunidad de hacerlo y no lo hiciste y eso te da una confianza para el futuro”, comparte.

Algunas imágenes que se vuelven virales, dice, llegan a la gente con mensajes distorsionados, como en una protesta que se realizó el año pasado y se ve cómo unas chicas lanzaron una bomba a los policías.

“Yo decidí no tomarla porque esa sólo fue una parte pequeña de lo que pasó, la historia completa fue que estuvimos horas encapsuladas con gas lacrimógeno con extintores, en el Sol, muchas hasta golpeadas, esa foto no va a contar todo y, sin embargo, sí se iba a utilizar para hacer quedar mal a las chicas”, detalla.

Todo es parte de un aprendizaje, a veces, hasta de triple trabajo, pero confiesa que ya encontró qué quiere y cómo hacerlo para ir tejiendo redes con las mujeres fotógrafas, de un proceso de aceptación y ser intuitiva.

“Tienes que mostrar que no eres la practicante de siempre, diario tienes que mostrar algo, lamentablemente, pero lo importante es aprender a mostrarte solamente a ti. La fotografía me da impulso para seguir, me ha ido bien siendo fiel a lo que pienso. Siempre retrato lo que las chicas hacen, las principales son ellas, las mamás, las víctimas y las sobrevivientes”, declara.

Es importante no bajar la cámara

El encuentro de la veracruzana Victoria Razo con la fotografía y la imagen ha sido a través de grandes coincidencias. A los 19 años se compró su primera cámara sin saber qué imágenes tomaría, pues ella iniciaba en la carrera de odontología.

Durante un viaje a Chile, en 2016, la gente se manifestó debido a la contaminación de desechos tóxicos en el mar, fue su primer acercamiento real a los conflictos de derechos humanos, desde ahí, hace cinco años, no ha soltado su cámara.

El ser una fotógrafa freelance le ha dado la oportunidad de cubrir temas que le mueven y eso va reflejado en sus imágenes; por ejemplo, en el trabajo que realiza durante las diversas manifestaciones feministas. Para ella, como mujer mexicana, hacer la cobertura de esto es importante porque en el país se tienen las peores tasas de violencia.

“Nosotras somos las que contamos lo que está pasando y es gracias a las imágenes y a las redes sociales que las personas se pueden enterar del nivel de violencia que vivimos. Por algo las mujeres están enojadas, no es sólo romper por romper”, explica Victoria.

Para Razo, el movimiento feminista le ha ayudado a empoderarse y a confiar en ella misma y su imagen. Además, tiene el referente de amigas fotógrafas de otras latitudes, como en Chile, en donde viven las manifestaciones de una manera muy emblemática.


En 8M no tienen lo que nosotras tenemos en México por el simple hecho de que no viven una violencia, donde son asesinadas 10 mujeres al día en su país, no tienen esa misma rabia de las mujeres de acá. Fotógrafas chilenas o argentinas me dicen ‘wow, las chicas mexicanas son otro nivel

Victoria Razo

Fotógrafa

A pesar de que al inicio de su carrera se enfrentó a situaciones de acoso sexual y laboral, eso no ha impedido que baje la cámara, al contrario, es parte de su fortaleza; varias de sus imágenes ya han sido galardonadas, este año recibió el POY Latam por una imagen realizada en Guatemala.

Aún sigo aprendiendo a creer que mi trabajo es bueno, pero también el de muchas otras, en vez de competir, porque es lo que nos enseñan desde pequeñas en un sistema patriarcal, lo más chido es conocer amigas que hacen lo mismo que tú”, finaliza Victoria Razo.

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