La vida cotidiana y sus personajes citadinos como los policías, los indigentes y la gente que viaja en el transporte público, son parte de la inspiración de la coreógrafa Lydia Romero para realizar Atavíos urbanos, que se presentará este 26 y 27 de marzo, en la Pérgola del Complejo Cultural Los Pinos.

Lidya Romero, fundadora y directora de la compañía El Cuerpo Mutable/Teatro de Movimiento, confiesa que le da mucha ilusión regresar a los espacios con Atavíos urbanos porque se trata de una pieza que estrenó antes que iniciara el confinamiento, es decir, que estas funciones en el Complejo Cultural Los Pinos serán una especie de reestreno.

La coreógrafa mexicana, quien inició su carrera profesional en 1975 con el Ballet Nacional de México, explica que la propuesta nace de una observación antropológica del acontecer cotidiano del parque que está frente a su ventana, exacerbado por el feminicidio de una vecina.

“El concepto atavíos y sus múltiples resonancias, aunado al feminicidio de Cristina Vázquez, a quien conocía y cuyo edificio veo desde mi ventana, me confrontó con la pasmosa realidad del país. Asimismo, está impregnada de las personas y los sucesos cotidianos que a lo largo del día y de la noche animan el Parque de la Amistad México-Japón”, relata.

Sobre la experiencia que la pandemia le ha dejado, comenta que ha sido muy fructífera pues ha hecho que su creatividad se enriquezca. “A todos nos sorprendió. Ha sido algo distópico, nadie pensamos que iba a suceder, pero ha sido una gran lección de resiliencia y adaptación en todos los sentidos. Nos ha movido la conciencia para ver lo que realmente es importante en la vida”, declara la directora.

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