Los laberintos hacia la oscuridad humana, sus contrastes y bifurcaciones son relatados en Guardia-García, serie escrita y dirigida por Javier Solórzano Casarin, quien, a través de un arriesgado y ambicioso guión, inspirado en la novela negra y el mundo de la ciencia forense, llevará al límite a sus protagonistas, quienes vivirán con la muerte de cerca.

Alfonso Guardia, legendario detective forense y Jonás García, un joven estudiante, deben dejar a un lado sus diferencias y unirse para atrapar a los asesinos en serie más buscados del país. Al adentrarse en cada caso, lucharán por llevar a cabo su trabajo y sobrevivir a la locura que los acecha en cada esquina.

“Mi ambición era romper con los esquemas, porque, en ciertos casos con el cine y televisión nacional estamos dentro de la convención y no pensamos más allá, estamos limitados en hacer cierto tipo de historias y personajes, y eso me afecta mucho como creador, director y escritor, porque México no es eso”, cuenta el director Javier Solórzano a Reporte Índigo.

Para el creador era importante que Guardia-García (Prime Video) brindara una mirada intensa y sin filtros a la multifacética naturaleza humana, buscando las causas de la muerte de un sinfín de personas, pero también darle una identidad a esos cuerpos sin vida con los que trabajan a diario.

“Los elementos centrales de la historia son creer y descubrir el asesino, ir tras el acertijo de cada caso y descubrir lo que sucedió en cada asesinato”
Javier Solórzano CasarinDirector y guionista

Todo esto en un país en el que los asesinatos, desapariciones y miles de cuerpos sin identificar, se han vuelto parte de lo común en la sociedad.

“Los feminicidios y toda la violencia en México era algo que no podíamos evitar, la realidad mexicana con las clases sociales, naturalmente eso fue clave para no escapar del contexto nacional. La investigación forense está basada en casos reales, pero también fue crear una nueva historia, una adaptación a este universo que creamos, sin dejar a un lado el contexto socio-político de México”, explica.

Si bien, esto formó parte de los cimientos y materiales para construir el mundo de Guardia-García, para el guionista era primordial la atmósfera psicológica de los personajes. Por ejemplo con Alfonso Guardia, legendario detective forense que interpreta el actor Rafael Sánchez Navarro.

“Tanto el investigador como el asesino son dos personas que están en el mismo espectro de la experiencia humana, unos cometen ciertos actos y otros tienen que encontrar al responsable, por qué y de qué manera lo hicieron.

“Guardia es un investigador que lleva 40 años haciendo esto, pero ha sido tanto su obsesión y acercamiento a su profesión que se ha olvidado de su familia, amigos y eso le cobra factura. Lo vemos contando demonios internos por todo lo que ha visto y pensado, porque, al final, tiene que pensar y sentir como un asesino para poder encontrarlos y eso lo lleva a una reflexión personal interesante”, relata el guionista.

Utilizando el suspenso y el  thriller, los médicos, investigadores forenses y los policías son paradigmas de una sociedad mexicana que tiene muchas facetas, más allá de la incompetencia o la corrupción. Y donde, sin importar su nacionalidad ni identidad social, todas y todos tienen la capacidad de hacer el bien o el mal.

“Quiero que la gente se identifique y vea cada caso con miedo, interés o hasta con cierto morbo, porque eso nos hace ser humanos. Incluso a tener un diálogo sobre lo que se plantea en cada capítulo, pero que haya una reflexión”, concluye.

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