Un experimento, realizado por Kaspersky Lab y por las Universidades de Würzburg y Nottingham-Trent, ha demostrado que las personas sólo  tardan 44 segundos en mirar su teléfono celular cuando se encuentran esperando.

De hecho, los hombres no llegan a alcanzar este tiempo, pues sólo tardan 21 segundos en tomar el aparato, mientras que las mujeres aguantaron 57 segundos.

Después de 10 minutos de hacerlos esperar en una sala, se preguntó a los participantes en el estudio sobre cuánto tiempo creían que habían estado sin utilizar sus teléfonos móviles, la mayoría afirmó que entre dos y tres minutos, demostrando la desconexión significativa entre la percepción y el comportamiento real.

El no querer perderse algo por no estar conectados es una de las principales causas por las que las personas tienen el impulso de estar viendo sus teléfonos celulares constantemente.

Este miso estudio revela que, cuanto más usamos nuestros teléfonos, más nos estresamos, pero no todo es malo, pues también se demostró que el estrés causado por el uso del smartphone no parece tener una influencia importante en el bienestar general de la persona.