Frutas para el asma

Por si los múltiples beneficios que tiene comer fibra no eran suficientes, un nuevo estudio realizado con ratones demuestra que una dieta rica en fibra –procedente de frutas y verduras– puede servir de escudo contra el desarrollo del asma. 

Se encontró que una dieta alta en una fibra soluble conocida como “pectina” –encontrada en la manzana, por ejemplo–, alteró el tipo de bacterias intestinales en los roedores. 

Estas bacterias fermentan la fibra en ciertos tipos de ácidos grasos que, a decir de los investigadores, refuerzan el sistema inmunológico. 

Eugenia Rodríguez Eugenia Rodríguez Publicado el
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Por si los múltiples beneficios que tiene comer fibra no eran suficientes, un nuevo estudio realizado con ratones demuestra que una dieta rica en fibra –procedente de frutas y verduras– puede servir de escudo contra el desarrollo del asma. 

Se encontró que una dieta alta en una fibra soluble conocida como “pectina” –encontrada en la manzana, por ejemplo–, alteró el tipo de bacterias intestinales en los roedores. 

Estas bacterias fermentan la fibra en ciertos tipos de ácidos grasos que, a decir de los investigadores, refuerzan el sistema inmunológico. 

En el experimento, encabezado por el inmunólogo Benjamin Marsland, de la Universidad de Lausanne, en Suiza, se sometió a un grupo de roedores a una alimentación alta y baja en fibra durante dos semanas. 

Y se expuso a los animales a alérgenos de ácaros del polvo, que son los que detonan algunas alergias en humanos.

Los roedores que se alimentaron de una dieta con alto contenido de fibra mostraron una menor reacción alérgica tras ser expuestos a los alérgenos, en comparación con los ratones que consumieron una dieta baja en fibra. Este último grupo de animales mostró una mayor constricción de las vías respiratorias. 

El estudio, cuyos resultados fueron publicados recientemente en la revista científica  Nature Medicine, también pone en evidencia un mal que aqueja tanto a los países desarrollados como los que están en vías de desarrollo: el consumo de alimentos procesados dispara la incidencia de esta enfermedad crónica propia del sistema respiratorio. 

De hecho, una investigación que formó parte del Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Infancia (ISAAC, por sus siglas en inglés), reveló en enero del año pasado que los adolescentes que se alimentan de comida rápida más de tres veces por semana tienen 40 por ciento más probabilidades de padecer asma severa u otras alergias. 

Benjamin Marsland dijo a Science que el estudio es el “primero en demostrar que la dieta puede influir en la producción de células inmunes en la médula ósea, lo que podría tener implicaciones importantes dado a que las células precursoras del sistema inmune salen de la médula ósea y se extienden a los tejidos a lo largo del cuerpo, incluyendo los pulmones”. 

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