Pese a ser un dúo, la estrella innegable dentro de She & Him es Zooey Deschanel.

Algo inevitable cuando tienes una filmografía respetable (exceptuando “The happening” de M. Night Shyamalan) y eres protagonista de una exitosa serie de televisión (“New girl”, en Fox).

Pese a sus muchos talentos, M. Ward, su compañero de banda, está destinado a ser la tercera pieza más importante del grupo después de Deschanel y el siempre presente –casi icónico– fleco de la cantante. 

Ward es el lado más serio de la banda. Es el responsable de crear sonidos que, basado en experiencias pasadas  , hubieran sido impensables: música cuya voz principal es un actor que no suena mal.

Sin embargo, “Volume 3”, el nuevo disco de She & Him, es el vehículo perfecto para que M. Ward –cuyo otro trabajo es ser un discreto cantante de folk– explore sus dotes de superproductor y busque crear atmósferas a la Phil Spector, sobre las que brille la juguetona voz de Deschanel.  

En “I could’ve been your girl”, es evidente la nostalgia sonora que habita en She & Him: una guitarra sacada de un disco vintage de surf rock, económica batería sesentera y cuerdas que acentúan el idílico mundo en el que residen las letras de Deschanel. 

La fórmula se repite a lo largo de las 14 canciones del disco –11 de ellas escritas por Deschanel tras su divorcio de Ben Gibbard, vocalista de Death Cab For Cutie–, las cuales no se tornan cansadas ante el compromiso de Zooey por habitar las letras y cantarlas casi con fervor.

Salvo la experimental –para los estándares de este grupo– “Together”. 

Todo el álbum suena a música que ya has escuchado, sin que esto vaya en detrimento de la capacidad de disfrutar “Volume 3”. Un pop inocente y dulzón que trae al presente los sonidos del pasado.  

Este disco no va a cambiar al mundo, pero si vives con la perspectiva de eterna nostalgia como Zooey, también esperas que el mundo no cambie nunca.

(*) David Hasselhoff y Bruce Willis en la década de los 80.

— Álbum recomendado: “Volume 3”
She & Him
(Merge; 2013)
120 pesos en iTunes