Expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hicieron un descubrimiento en el Bosque de Chapultepec, ya que encontraron restos de la primera fábrica de cartuchos de México y de un fortín que data de 1847.

Este hallazgo ocurrió mientras supervisaban los trabajos de construcción de la calzada peatonal Chivatito, pues la investigadora del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, María de Lourdes López Camacho se percató de los vestigios.

Así, señalaron que entre ellos figuraba un tramo de muros de adobe que pertenecieron a Casa Mata, el cual fue fortín colonial destruido durante la Batalla de Molino del Rey contra las tropas estadounidenses, el 8 de septiembre de 1847.

Además de ello, también encontraron parte de las instalaciones de la Fábrica Nacional de Cartuchos, las cuales se extienden por 15 metros cuadrados y cuentan con diferentes niveles de grandes bloques de concreto y hormigón.

En este mismo lugar descubrieron que había pequeños túneles, los cuales pudieron haberse usado para dar “mantenimiento a la maquinaria, la cual se ancló con tornillos y varillas de varias pulgadas”, explicó María de Lourdes López.

A estos vestigios se suma una cantidad considerable de cartuchos de plomo y de latón, ensayos de cartuchos, fulminantes y balas con el sello FNC, con la línea de producción, los cuales están bajo el resguardo del salvamento arqueológico.

¿Por qué es importante el descubrimiento?

Este hallazgo permite confirmar que la ligera elevación en el terreno que hay en el parque Rosario Castellanos no es natural, sino que es una delgada capa de tierra que mantiene ocultas partes de la Fábrica Nacional de Cartuchos.

Lo cual resulta muy importante, debido a que “es la piedra angular para la historia moderna del Ejército Mexicano en el centro del país. Es la primera fábrica de cartuchos y fue el punto desde el que se planeó la conformación de un ejército moderno”, señala la experta.

Te puede interesar: Restauración no pone en riesgo el Bosque de Chapultepec: Sheinbaum

Lo anterior, es debido a que antes de la Revolución Mexicana el ejército estaba disperso y fue hasta el siglo XX que intentaron concentrar la industria militar en un solo lugar, lo que requirió la fabricación de armas, municiones y máquinas.

No obstante, en 1940 la Fábrica Nacional de Cartuchos dejó de usarse y toda la maquinaria se desmontó para llevarla a Santa Fe, dejando construcciones masivas en el área que se convertiría en parte del Bosque de Chapultepec 50 años más tarde.