Las Tres virtudes teologales de la Catedral Metropolitana, Fe, Esperanza y Caridad, han regresado a la fachada después de ser dañadas por el sismo de 2017. Sin embargo, la restauración de Esperanza, que se fracturó al caer, ha generado controversia. Foto: Especial

Denuncian que no se parece: restauran escultura de la Catedral y surge la polémica

Grupos dedicados a la defensa del patrimonio cuestionan el criterio estético empleado en la reconstrucción del rostro de esta pieza de Manuel Tolsá que sufrió graves daños en el sismo de 2017

Las Tres virtudes teologales de la Catedral Metropolitana, conformado por Fe, Esperanza y Caridad, han vuelto para coronar la fachada del recinto, luego de las afectaciones que sufrieron durante el sismo del 19 de septiembre de 2017. Sin embargo, la restauración de Esperanza, que se partió en dos al caer desde lo alto, no ha sido bien recibida.

En redes sociales, grupos dedicados a la defensa del patrimonio, como El Caballito Conservación, cuestionaron el criterio estético utilizado en la reconstrucción del rostro de la escultura, debido a que no corresponde a la imagen original.

Francisco Ramos Olvera, miembro de ese grupo que en 2013 denunció la fallida restauración de la escultura ecuestre de Carlos IV, conocida como El Caballito, compartió hace unos días una imagen que compara el nuevo rostro de la Esperanza con una de archivo. Las diferencias son más que evidentes.

Por el impacto de la caída en 2017, una tercera parte del rostro de esta escultura realizada por Manuel Tolsá a principios del siglo XIX se pulverizó.

Encargada del proyecto defiende restauración

Ayer, después de la develación del conjunto escultórico encabezado por Alejandra Frausto, secretaria de Cultura federal, la encargada del proyecto de restauración, Marina Raquel Straulino Muñoz de Cote, defendió el criterio utilizado y aseguró que “no fue una decisión que se tomó de manera individual”, sino que fue autorizada por la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y las autoridades religiosas.

Cuando cayó la Esperanza quedó un pequeño resto de la cabeza, esa la utilizamos de modelo y con esa acabamos de reconstruir. Hicimos un modelo en plastilina, lo analizamos entre varias instituciones… No es una restauración de la cabeza porque quedó muy poquito. Lo que se hizo es una restitución y hay criterios, no podemos hacer una falsificación, nosotros no somos Tolsá, somos otra temporalidad”, declaró la restauradora cuya empresa fue contratada mediante licitación para la restauración del conjunto escultórico.

Agregó que la talla del nuevo rostro se lo encargó al maestro cantero Esteban Reyes.

Al ser cuestionada sobre las críticas que ha despertado la comparación de fotografías del nuevo rostro con imágenes antiguas, la restauradora dijo que “son fotos tomadas en una mala posición”. “Podrían haber tomado otras fotos. Efectivamente, la imagen nadie puede decir que es la misma. No es la misma porque es una reconstrucción”, dijo.

¿Quién talló el nuevo rostro?

Presente en la ceremonia de develación, el cantero Esteban Reyes, encargado de tallar el nuevo rostro de la Esperanza, dijo que se basó en los vestigios que quedó de la pieza y en fotografías antiguas que le proporcionaron.

Teníamos los vestigios, o sea, no podemos inventarnos algo”, declaró.

Sobre la polémica, también argumentó que las fotografías comparativas son cuestión de perspectiva: “Son fotos de diferentes perspectivas. Si usted toma una foto de un perfil, le va a dar una imagen, pero si la toma desde otra, le dará otra perspectiva. Todo se ve distinto, los ojos, la boca. Las fotos originales, las que existen, son a nivel de piso. Es cuestión de foto”.

El cantero comentó que el proceso de restitución de la Esperanza le tomó entre 3 y 4 meses, en su taller en Naucalpan, utilizando cantera chiluca.

Reyes dijo que no es la primera vez que trabaja en la Catedral Metropolitana y que anteriormente también ha participado en labores de restauración de otros inmuebles del Centro Histórico, como el Palacio Nacional.

Las virtudes teologales de la Catedral Metropolitana

Las esculturas llamadas Fe, Esperanza y Caridad, conocidas como Virtudes teologales, fueron diseñadas en 1813 por el arquitecto y escultor valenciano Manuel Tolsá.

Por más de dos siglos permanecieron juntas sobre el cubo del reloj de la Catedral Metropolitana hasta que el 19 de septiembre de 2017, el sismo que sacudió la Ciudad de México, hizo caer a la Esperanza. Por el impacto la pieza quedó partida en dos y su rostro casi pulverizado.

Ese mismo año, más tarde, las otras dos esculturas también fueron removidas como una medida preventiva, ya que la pieza Caridad presentaba fragilidad en su base y corría el riesgo de caer. Desde entonces, las tres esculturas estuvieron esperando ser restauradas para volver a estar juntas en lo alto del recinto histórico.

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