La historia de Netflix comenzó con un pionero en el entretenimiento casero que descubrió un nicho de negocio y mercado cuando nadie había visto que ese era el futuro: llevar películas hasta la puerta de la casa en 1997, en formato de DVD.

Una década después lanzaron su sistema de streaming con Video On Demand, pero el Internet todavía era rudimentario, la idea era que las personas bajaran durante la noche la película que querían ver al día siguiente. En 2010 comenzaron su expansión fuera de Estados Unidos, para en 2013 tener su primera producción original House of cards.

En un parpadeo Netflix se convirtió en el rey de la industria del entretenimiento audiovisual, Blockbuster Video cayó, y las distribuidoras y exhibidoras Hollywoodenses vieron hacia el Internet. A casi diez años del lanzamiento del primer contenido propio de la plataforma, ahora el negocio es distinto para todos.

La compañía, que tiene su sede principal en Los Gatos, California, comenzó a caer con su cuota de suscriptores, al inicio del 2022, 200 mil abandonaron la plataforma, además de anunciar que alrededor de 100 millones de hogares compartían la contraseña de sus cuentas.

Actualmente Netflix sigue perdiendo consumidores, alrededor de un millón 300 mil han dejado la plataforma, estiman que esto podría llegar hasta los dos millones, afectando claramente sus finanzas y los despidos, sumando los desplomes de la bolsa.

¿A qué se debe esta caída?, ¿cuál será el futuro de la plataforma? Ante estas dudas, Reporte Índigo consultó a expertos que se han dedicado a observar el comportamiento del streaming, y ven un futuro delicado para este pionero del entretenimiento.

“Supongo que su caída tiene que ver con que ya está plenamente instalada la competencia, ya funciona en América Latina Disney+, Amazon Prime Video, HBO, por otro lado, creo que tiene que ver, al menos lo que observo en Argentina, el fenómeno de la devaluación e inflación de la moneda nacional con respecto al dólar, hace que se vuelva difícil pagar la suscripción. Además de que la pandemia está llegando a su fin y, quizá, socialmente estamos viendo un retorno a los espacios públicos”, argumenta Marina Moguillansky, doctora en Ciencias Sociales, especializada en Sociología de la Cultura.

Arturo Aguilar, periodista, crítico de cine y consultor de medios, observa, al igual que Moguillansky, que Netflix ha mantenido un modelo de negocio estático, algo que no ha sucedido con su competencia.

“Netflix se está durmiendo y apostándole a muy pocas cosas, a mí, por ejemplo, me interesa mucho el cruce que tienen estas plataformas cuando sabemos que entretenimiento no es solo cine y series, es mucho más y viene desde el gaming y deportes, hasta otras cosas a las que Netflix no se ha arriesgado, como el mindfulness o yoga, ese contenido alternativo lo encuentras en otras plataformas”
Arturo AguilarPeriodista

A 25 años del inicio de Netflix es claro que el mercado ahora es diverso y a ellos les ha dejado de pertenecer la corona del reino del entretenimiento, pero ¿qué pasará dentro de un año?

Netflix con comerciales ¿funcionará?

La plataforma de streaming se encuentra desarrollando un convenio con Microsoft para desarrollar una versión de paga mucho más económica, la cual incluye publicidad.

“Yo creo que sí va a funcionar totalmente, Hulu tiene un gran porcentaje de mercado gracias a un modelo así en Estados Unidos y creo que también es bueno. Entiendo que nos mudamos para eso de la televisión, pero también es seguir preservando esa condición de que en Internet todo es gratis y aquí no debería haber comerciales, es como las revistas y periódicos, tiene que haber publicidad para que no te salga tan caro”, comenta Aguilar.

Pese a que Moguillansky no estaba enterada de esta noticia, ve que esto sería un retroceso, casi como volver a la televisión por cable, que en un inicio era la promesa de un terreno sin anunciantes pero  eventualmente fue otro campo de batalla para las marcas, por lo que augura habrá usuarios que muestren su descontento ante esta posible opción económica con publicidad.

“Si ponen comerciales creo que sería un punto más para hundirse, de por sí tienen problemas para mantener a los espectadores contentos con la experiencia Netflix, si  le sumas comerciales será difícil, porque la experiencia del espectador está cada vez más lejos del comercial”, dice la académica argentina.

Algoritmo dudoso

Ambos expertos ven un problema en Netflix sobre la función de su famoso algoritmo y cómo funcionan las recomendaciones del mismo. Constantemente se busca privilegiar lo que la plataforma tiene como novedades, en lugar de tener una curaduría específica para cada usuario.

“Es la encrucijada que tiene Netflix, por un lado necesita promover sus propias producciones, necesita que ganen premios y obtener esa legitimidad intrínseca, por otro, que sus algoritmos satisfagan al espectador y lo sigan viendo, son dos tendencias que se chocan. Es una contradicción interna, quieren promover lo suyo y satisfacer al cliente,  esas dos cosas juntas no van”, describe Moguillansky.

Aguilar ve que el algoritmo es una herramienta de mercadotecnia de la que Netflix ha sabido sacar provecho y ventaja para sacar sus prioridades entre sus consumidores, presumir que el contenido original está presente y que se vea por encima de lo que quieren los usuarios.

“Netflix tiene la intención de decirte ‘ve lo mío para que te enganches con eso y te quedes aquí por eso’, es cada vez más descarado (…) es claro que ahora el algoritmo funciona de otra manera en comparación de antes, hablar de recomendaciones, pues te dice ‘a ti que te gustó tal cosa, ve esto’, pero sabes que es en una medida menor, cuando ahora es ‘gente como tú está viendo esto o le gusta esto’”, platica el consultor de medios.

Dividiendo el territorio

¿Quién se va a quedar ahora la corona de Netflix? Habrá un nuevo streaming que sea el único a destacar a futuro, tanto Moguillansky como Aguilar observan, que este campo se está dividiendo y no habrá un claro ganador en la contienda a futuro.

“Mi impresión es que no va a haber un nuevo rey, lo más probable es que se consolide un escenario con una oferta más repartida entre cuatro o cinco servicios, pero la verdad es que no sé, es interesante la pregunta. Yo apostaría a que sea algo dividido entre Amazon, Netflix, Disney, quizá HBO que crece fuerte también, creo que se va a reconfigurar cuando entren a la escena los deportes y e-sports y ver quién se queda los derechos de transmisión”, platica la socióloga argentina.

Lo mismo observa el periodista mexicano y que fue parte de esta casa editorial al inicio de su carrera, que se pasará de una monarquía metafórica a un sistema más democrático entre los streamings, porque finalmente el usuario tiene la opción de decidir, a quién quiere acudir y cuando pagar la suscripción correspondiente.

“Tal vez vamos a pasar a otro tipo de ‘Estado’, ya sea parlamentario, democrático o tristemente una oligarquía, pensando en que teníamos un rey muy claro, en una de esas pasamos a una Edad Media feudal con un montón de pequeños reyes en cada una de las zonas, con presencias distintas y creo que no está en el futuro que Netflix sea ese gran referente”, puntualiza entre risas.

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