¿Cómo nace un volcán y por qué hacen erupción? La ciencia detrás del Popocatépetl

Ante la extensa actividad del volcán Popocatépetl en fechas recientes, vale la pena conocer más sobre estos gigantes de fuego y roca
José Andrés Velázquez José Andrés Velázquez Publicado el
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En días recientes, la actividad del volcán Popocatépetl ha llamado la atención de las autoridades nacionales y también la de medios informativos en todo el mundo. Actualmente, el semáforo de alerta volcánica se encuentra en Amarillo Fase 3.

En este sentido, vale la pena conocer más sobre cómo se forman los volcanes, cuándo entran en erupción y por qué pueden reactivarse pese a pasar muchos años de inactividad.

¿Qué es un volcán y cómo se forma?

Un volcán es una abertura en la superficie de la Tierra por la que sale material fundido llamado magma, junto con gases y cenizas. El magma se forma en el interior del planeta, donde las temperaturas y las presiones son muy altas. Cuando este asciende hacia la superficie, se enfría y se solidifica, por lo que forma rocas ígneas.

Según información del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los volcanes se forman cuando las placas tectónicas que componen la corteza terrestre se mueven y chocan entre sí.

Estos movimientos pueden provocar que el magma se acumule debajo de una zona de la corteza y ejerza presión sobre ella. Si esta se rompe o se debilita, el magma puede salir al exterior. Es así como se crea un volcán.

Los volcanes se pueden clasificar según su forma, su actividad y el tipo de erupción que producen.

Según su forma, los volcanes pueden ser estratovolcanes (como lo es el Popocatépetl), conos de ceniza, domos de lava o escudos volcánicos. Según su actividad, pueden ser activos, inactivos o extintos. Según el tipo de erupción, los volcanes pueden ser explosivos o efusivos.

¿Cuándo hacen erupción?

Los volcanes hacen erupción cuando el magma encuentra una salida a través de fisuras o conductos en la corteza. La erupción puede ser explosiva o efusiva, dependiendo de la viscosidad y el contenido de gas del magma.

Una erupción explosiva lanza al aire grandes cantidades de lava, cenizas y rocas, mientras que una erupción efusiva produce flujos de lava más fluidos y menos violentos.

Los volcanes pasan a ser inactivos cuando el magma deja de salir al exterior y se solidifica dentro del conducto volcánico. Esto puede ocurrir por varias razones, como un cambio en la actividad tectónica, un enfriamiento del magma o una obstrucción del conducto.

Cabe destacar que un volcán inactivo puede volver a hacer erupción si las condiciones cambian, pero si permanece inactivo durante mucho tiempo se considera extinto.

Paricutín, el nacimiento de un volcán que atestiguó la humanidad

De hecho, en México ya tuvimos la oportunidad de presenciar el surgimiento de uno de estos gigantes de roca y fuego. El nacimiento del volcán Paricutín fue un acontecimiento histórico y geológico que ocurrió el 20 de febrero de 1943 en el estado de Michoacán.

Ese día, un campesino llamado Dionisio Pulido observó cómo la tierra se abría y empezaba a salir humo, fuego y piedras. Así comenzó la erupción del Paricutín, el único volcán del siglo XX que nació frente a los ojos de testigos humanos.

El Paricutín se formó en el eje volcánico correspondiente al Estado de Michoacán, sobre el pueblo de Parangaricutirimícuaro o de las Colchas.

Durante nueve años, el volcán estuvo activo y produjo flujos de lava, ceniza y bombas volcánicas que sepultaron dos poblados: Paricutín y San Juan Parangaricutiro. Del segundo solo quedó visible parte de la iglesia, que hoy es un atractivo turístico.

De esta manera, su estudio permitió comprender mejor los procesos volcánicos y su impacto en el medio ambiente y la sociedad. El Paricutín es considerado una de las siete maravillas naturales de México y un símbolo de la cultura purépecha.

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