“Se venden vibradores, succionadores, masajeadores, dildos, lubricantes y todos nuestros juguetes sexuales”, pronuncia una voz que imita el anuncio del fierro viejo.

El ruido proviene de un camión de helados que circula en Parque México. La gente se acerca al vehículo con la bandera del arcoíris, pero consumir el alimento congelado es sólo un pretexto.

Las personas rodean y escuchan con atención a la sexóloga Celeste Campos. Cuando ella muestra juguetes sexuales que saca de la combi, le preguntan dudas que van desde el nombre y hasta cómo usarlos.

“Sabemos que la curiosidad es el principal componente para brindar esta información. Por ello decidimos adaptar este sonido tan coloquial de la Ciudad de México”, menciona en entrevista con Reporte Índigo.


Los juguetes sexuales son una herramienta para identificar y manejar ritmos de placer

Una grabación tan popular como esta es utilizada para hablar de un tema tabú: el placer sexual. Todo es parte de la campaña “Vibremos con orgullo”, realizada en el mes de la comunidad LGBTTTIQ+, letras iniciales de lésbico, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti, intersexual, queer, asexual y pansexual.

“A través de un helado podemos incentivar a que la gente pregunte. Queremos visibilizar toda la diversidad que existe y las formas de explorarnos, porque todas las personas tenemos dudas acerca de sexualidad, del placer”, expresa la sexóloga.

El próximo sábado 26 de junio en la Ciudad de México se realizará la marcha LGBTTTIQ+ de forma virtual debido a la pandemia de COVID-19; sin embargo, para “Vibremos con orgullo” sigue siendo importante tomar las calles.

“Lo estamos uniendo con el Pride, nuestra campaña se llama ‘Vibremos con orgullo’. Salir a las calles permite acercar esta información de una manera amigable con las personas”, asegura.

Con el diálogo directo con las personas, la campaña “Vibremos con orgullo” busca educar a través del placer y reducir los prejuicios, mitos y tabúes en torno a la sexualidad. Con la autorización de sus madres y padres, Celeste Campos también le da información a las niñas y niños, de acuerdo con sus edades, acerca de nombrar su cuerpo y prevenir el abuso sexual.

“Pudiéramos pensar que sólo la gente joven se acerca, pero realmente no, han sido de todas las edades, hombres y mujeres que de repente van pasando. Por ejemplo, ayer tuvimos a una mamá que llevó a su hija de 13 años y le dijo ‘por favor conoce’”, comenta.

Sexuario de buenas vibras y juguetes sexuales

A Celeste Campos la caracteriza su buena vibra para responder las dudas de la gente, no sólo como parte de la campaña presencial, también en su cuenta de Instagram. Es sexóloga, tallerista y escribe sobre menstruación, placer, diversidad y salud sexual en el blog Sexuario de Cherish, una plataforma en línea de juguetes sexuales.

“Hacemos la analogía de estas vibras que pueden proporcionar los juguetes sexuales y las que podemos compartir entre todas, todos y todes (sic)”, refiere.

La especialista expresa que es natural sentir miedo o incertidumbre en el uso de juguetes sexuales de forma individual, en pareja o colectiva, pero hay que anteponer el derecho al placer. Recomienda tener un momento sin prisas en un lugar sin distracciones.

Si bien estos objetos pueden utilizarse para estimular órganos sexuales como la vulva o el pene, la experta sugiere que no hay que ignorar los cinco sentidos y zonas erógenas como pechos, pezones y el ano.

“Algo que veo muy padre es esta cuestión en la diversidad en cuanto a las formas que puede tener un juguete sexual, no todo es lo fálico, hay algunos que no intimidan. Dentro de los vibradores tenemos uno que parece helado y hay un pulpo con cuyos tentáculos puedes estimular los pezones”, dice sobre un vibrador.

Los juguetes sexuales son una herramienta para identificar y manejar ritmos de placer. Entre estos están los succionadores de clítoris, que estimulan ondas de presión; los vibradores masajeadores, los cuales pueden ocuparse en todo el cuerpo; las balas vibradoras, para el clítoris y la vagina; los conejos vibradores, que con sus extensiones funcionan en estos dos órganos sexuales mencionados; existen los vibradores anales y para el punto G, área clitoral que permite lograr orgasmos.

“Pero no nada más el juguete es la solución, ya tienes el vibrador o el succionador de clítoris y ¿ahora qué? Hay que dar el paso social y culturalmente para usarlos”, añade.

Algunos consejos para usar cualquier juguete sexual son revisar sus manuales e instructivos, no utilizar lubricantes de aceite o silicona ya que pueden dañar el material y limpiarlos con jabón neutro y agua o con un desinfectante, sobre todo ahora con la contingencia sanitaria por el coronavirus.


“En la pandemia se empezaron a lanzar mucho estos mensajes de hay que cuidarnos y el contacto sexual más seguro que puedes tener en este momento es contigo mismo”

Celeste Campos

Sexóloga

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