La música ha permitido para el grupo Afro Yaqui Music Collective llegar a muchos lugares, así como reunir a personas de distintas razas y pensamientos. Esto los ha nutrido con varias experiencias y viajes por distintos continentes, como África y Asia, para componer y realizar sus propias versiones de canciones con las que se sienten identificados.

Bajo esta influencia, la agrupación dio a conocer su nuevo disco Futuros cimarrones, teniendo como bases musicales el jazz, hip hop, funk y la tradicional mexicana, para ofrecer como sencillo de promoción su versión del huapango mexicano “La Cigarra”, del compositor mexicano Raymundo Pérez y Soto, estrenado de forma original a mediados de la década de los años 50 del siglo pasado.

“Presentamos nuestra música con mucha fuerza y espíritu liberador. Eso nos ha permitido ser bien recibidos en los lugares a donde hemos llegado”, dijo su co-líder Ben Barson, ganador del premio de ASCAP en compositores de jazz menores de 30 años, el premio Johnny Mandel.

De acuerdo con Ben, su trabajo incorpora lenguas de los pueblos originarios, sobretodo de México, con la finalidad de darlas a conocer y fomentar una sonoridad anticolonial, pues creen en el poder de las artes para unir a las comunidades.

Influenciado por la experiencia de su líder Gizelxanath Rodríguez, quien creció entre dos culturas (mexicana y estadounidense), además de tener ascendencia yaqui; Afro Yaqui Music Collective crea música en la que la cultura y el lenguaje se fusionan con melodías y armonías alucinantes, para crear un espacio donde los movimientos sociales, activismo y culturas diferentes pueden unirse en un compromiso compartido con la liberación.


Incluimos diversos idiomas como el tsotsil, yoeme y náhuatl en nuestras canciones para compartir los mensajes de cada una de las comunidades de las que hacemos referencia en los proyectos

Ben Barson

Líder y fundador de Afro Yaqui Music Collective

Por ejemplo, en México actuamos e intercambiamos con FOMMA (Fortaleza de la Mujer Maya), un colectivo de mujeres mayas que usan el teatro como herramienta para la educación y la creación de comunidad. En otras ocasiones hicimos arreglos de temas creados por líderes indígenas para ampliar su mensaje”, destaca Ben.

Afro Yaqui Music Collective fue claro al afirmar que su propuesta musical está enfocada, más que en colocarse en los aparadores de la industria musical y estar en los primeros lugares de popularidad, en rescatar las tradiciones armónicas de las comunidades inmigrantes trabajadoras, que han sido atacadas y, en consecuencia, son más vulnerables a los cambios climáticos que continúan amenazado a diversos pueblos de todo el mundo.

Por eso, su trabajo se centra en luchar de manera constante contra la exclusión social y generar intercambios entre las comunidades que visitan, ya sea en ciudades o territorios de los pueblos originarios. Sus presentaciones se realizan de una manera comunal en donde los intercambios culturales se manifiestan de una forma orgánica.

Esta banda es global e incluye músicos de todo el mundo. Algunos de sus miembros son: Charlotte Hill O’Neal, una ex Pantera Negra y organizadora comunitaria que reside en Tanzania; Nejma Nefertiti, artista de hip-hop con sede en Nueva York; Hugo Cruz, baterista y percusionistas de La Habana; Julian Powell, baterista de hip-hop de Pittsburgh; Yang Jin, toca la pipa china y es famosa por sus múltiples giras con Yo-Yo Ma, y el bajista Beni Rossman.

Toma nota

El disco Futuros cimarrones podrá adquirirse a través de la multiplataforma Spotify; además de la compañía de comercio electrónico Amazon; así como en su página de internet: afroyaquimusiccollective.com

Como parte de la misión de Afro Yaqui Music Collective, su trabajo desarrolla el diálogo con activistas de todo el mundo, por lo que han actuado y trabajado con líderes de movimientos sociales en el Kurdistán iraquí, además de las comunidades maya y yaqui en México y Tanzania.

También puedes leer: Kaleema muestra su feminidad en la música electrónica