¿Qué imaginas cuando escuchas la palabra líder? Seguro que a una persona segura de sí misma, que lo sabe todo, que lo puede todo, que tiene todas las respuestas, es carismática, nunca falla y jamás titubea.

Esa es la imagen que el mundo corporativo nos ha creado de los líderes que, al parecer, deben ser seres todopoderosos, dan todo por alcanzar las metas, aguantan todo y nunca se rinden. Héroes inquebrantables.

La verdad es que estos líderes son un mito: no existen, y las personas que vemos fingir bajo este disfraz sufren mucho.

Con la crisis inédita provocada por la pandemia se ha vuelto a tocar el tema de la vulnerabilidad de los líderes, pero para verla como es: una fortaleza y no una debilidad.

“Aunque hacemos todo lo posible para ocultar nuestra propia vulnerabilidad, a menudo son los líderes vulnerables que comparten sus debilidades y luchas los que encontramos más auténticos, inspiradores y fáciles de conectar”, dice Jodie Lowinger, coach y escritora.

Me inspiró a hablar de este tema mi amigo Alejandro Llantada.

Desde muy chavo, Alex siempre tuvo una vena emprendedora. Vendía peluches en la calle con su coche, fundó revistas, vendió artículos de espionaje y por varios años fue director de marketing de una empresa consultora global.

Dejó por completo el mundo corporativo cuando se dio cuenta de que no era feliz. Se sentía incomprendido, fuera de lugar ante jefes incompetentes, agresivos, en una jungla donde lo que importaba no era quién sabía más, sino quien adulaba más.

“La frustración es la madre del emprendedor, pues si no sientes frustración es muy difícil que te animes a hacer algo distinto”, dice.

Fundó su propia consultoría, The Persuasion Institute, y escribió “El libro negro de la persuasión”, que lleva más de ocho años como bestseller en Amazon. Además de asesorar a líderes de negocios, empresas y políticos, ha colaborado en medios como Forbes, Entrepreneur, Alto Nivel y Expansión.

Alex es un hombre muy sensible, capaz de conmoverse y llorar. Aunque antes escondía esta parte de su personalidad, hoy sabe que es una de sus grandes fortalezas. Incluso, hoy ayuda a los líderes con los que trabaja a conectar con su parte vulnerable para que logren trascender con sus equipos y con la sociedad. “Ser auténtico es ser vulnerable”, dice.

El mejor líder se sabe incompleto y lo dice para permitir llenar los vacíos en sus conocimientos con las habilidades de los demás, dicen los autores del artículo “In praise of the incomplete leader” de Harvard Business Review. “El líder incompleto tiene la confianza y la humildad para reconocer talentos y perspectivas únicos en toda la organización y dejar que esas cualidades brillen”.

Para Jodie Lowinger, “la vulnerabilidad no sólo nos permite ser nosotros mismos, sino que es una herramienta poderosa que podemos usar para empoderar a otros”.

Un líder temeroso, que no lo sabe todo ni lo puede todo es capaz de convertirse en un héroe. Como lo dice Alex Llantada: “Un héroe cotidiano es aquel que tiene miedo y de todos modos lo hace”.

Genaro Mejía es periodista de negocios, mentor, consultor y speaker. LinkedIn Top Voices Latam 2019 y fundador de BAR EMPRENDE.