“Quiero emprender, pero no sé por dónde empezar.” Es el comentario que más me hacen al terminar una conferencia o un taller.

¿Qué negocio deberías arrancar? ¿Dónde podrías tener éxito y sentirte feliz? Son preguntas importantes y la forma más sencilla de responderlas es mirar el mundo a tu alrededor, platicar con la gente, escuchar sobre sus necesidades y problemas.

Donde hay un problema o una necesidad existe también un nuevo modelo de negocio que está esperando que tú lo eches a andar.

La manera más segura de emprender y tener éxito es pensando, antes que en hacer dinero, en resolver un problema o satisfacer una necesidad.

Te cuento el caso de la startup ION AG+, fundada por Alexis Ortega y Marco Sandoval, empresa que, sin el uso de energía eléctrica, recolecta, reúsa y purifica el agua para las comunidades más pobres del país.

En la entrevista que tuvimos con Marco para Bar Emprende, él nos contó que parte central de su trabajo es viajar por todo el país a las comunidades rurales y urbanas más necesitadas, donde platica con las personas y escucha qué les hace falta. En esos viajes, Marco también se gana su confianza para poder desarrollar en equipo estas soluciones de purificación de agua.

Marco encontró en el emprendimiento social su propósito de estar aquí: hacer algo por la sociedad, conocer a la gente, conversar con ella y saber cómo involucrarlos en un proyecto con beneficios reales.

El sistema de ION AG+ consiste en desinfectar el agua con iones de plata integrados en esferas biocerámicas, sin emplear químicos y sin uso de electricidad. Esta tecnología obtuvo certificaciones de Cofepris, de Conagua y de un laboratorio internacional, que les abrió las puertas para llegar a comunidades de países como Chile, Nepal, India y Tailandia.

Hoy trabajan bajo el concepto de empresa híbrida, donde combinan desarrollo económico y tecnológico con la labor social a través de Water4hapiness, una fundación que financia los proyectos para garantizar el derecho al agua en comunidades rurales y de escasos recursos.

Water4hapiness lleva a las poblaciones talleres de higiene, de salud o de lavado de manos comunitarios, donde los niños son los protagonistas. “El agua es un tema que te da felicidad y te permite incidir en otras cosas como el desarrollo, la educación y el trabajo”, dice Marco.

Desde principios de 2014 hasta la fecha, han impactado a más de 17 mil familias. No ha sido una tarea fácil, por lo que han buscado apoyo del gobierno, de la iniciativa privada y de inversionistas extranjeros.

Para complementar el financiamiento de sus proyectos crearon la marca Joywater, una botella biodegradable de agua alcalina que se distribuye en restaurantes, empresas o gimnasios. Cada vez que compras una, el 100 por ciento de la utilidad se destina a la fundación Water4hapiness y a una familia en específico.

Para Marco, estar aquí en la tierra tiene un motivo muy claro: “No quedarnos solos, siempre pensar que hay alguien vivo enfrente de ti, a quien le puedes ayudar.”

Genaro Mejía es periodistadigital y denegocios con más de 20 años de experiencia y LinkedIn Top Voices 2019