La idea de las economías socialistas como se ha dado en Francia queda claro que es bastión de copia de los partidos de izquierda como el PRD. 

Sin embargo, hay que tener cuidado cuando se habla del socialismo moderno y de aquel que trató de imponerse en el siglo XX.

Las ideas del marxismo que hablaban de la relación capital-trabajo de fines del XIX -la lucha de la clase proletaria contra la explotación capitalista-  vienen a dar fruto cuando estamos frente a los pactos y leyes sobre derechos humanos que se han establecido durante los últimos 20 años.

Mas no fueron Lenin, ni Stalin -que tergiversando las ideas marxistas a una dominación de Estado terminaron en dictadura- quienes mejor vieron reflejadas las ideas de Marx.

Sin embargo, son estas distorsiones peligrosas, de quienes quieren imponer un “orden” a través de empoderar el Estado, las que hicieron que el régimen socialista terminara por colapsar.

El retorno de un socialismo económico, más no doctrinal, es el que ha avanzado por Europa. Aquel sueño marxista de poder encontrar un equilibrio social entre los dueños de los recursos y los trabajadores. 

Me remonto a la historia, por que las respuestas del futuro están escritas en el pasado. 

Estamos frente a la nueva aparición de aquellas ideas Lenin-Stalin del empoderamiento del Estado frente a los individuos. Tocando el núcleo vital de la sociedad: la familia.

La Ley General de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes ha logrado ser modificada en el inciso que trata de los “derechos sexuales y reproductivos” gracias a los diputados del PAN y PRI. Pero son los diputados del PRD los que no quitan el dedo del renglón sobre los “derechos de los niños” que buscan sean otorgados por el Estado por encima de la patria potestad de los padres. Hecho muy al estilo del Stalinismo.

Dicen que estos derechos son reconocidos en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, lo que no es así.

Pero lo que sí está bien descrito en ese mismo Pacto, en el Artículo 13 sobre Derecho a la Educación, es que son los padres los que tienen la libertad de elegir el tipo de educación que quieren darle a sus hijos. 

Y los más importante. El Artículo 10 declara que: “se debe conceder a la familia, que es el elemento natural y fundamental de la sociedad, la más amplia protección y asistencia posible”.

Recordemos que pasó en Rusia y Cuba cuando el Estado la quiso jugar de jefe, padre y hasta líder religioso. Es el peligro de estar frente a los nuevos Stalinistas.