La austeridad republicana que tanto pregona el presidente López Obrador es una más de sus mentiras. En los últimos días, tuvimos dos claros ejemplos de esto.

El primero, durante la comparecencia del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, ante la Cámara de Diputados, en donde reveló que, de los 2 mil 244 millones de pesos que recibió Morena como prerrogativas durante el 2021, solo han devuelto 150 millones de pesos, lo que representa cerca del 7 por ciento del total de sus recursos.

Lo anterior, aún y cuando se habían comprometido a reintegrar la mitad de dicho presupuesto para la supuesta compra de vacunas contra el COVID-19.

Una vez más, le dieron atole con el dedo al pueblo de México. Una vez más en Morena mintieron, porque ni donaron dinero del partido ni se compraron más vacunas.

El segundo ejemplo es el revuelo en torno a la boda que se celebró en Guatemala. Los invitados de Morena a la boda son una muestra más de que, aunque el presidente de la República diga misa y les prohíba a sus funcionarios gastar en temas superfluos, ellos hacen lo contrario.

Las cosas no han mejorado en nada. Mientras, en aras de la austeridad, se sacrifican programas sociales y se deja sin medicinas a los niños con cáncer, los miembros de la 4T no dejan de armar eventos dignos de la realeza europea.

Hay muchas cosas que se deben aclarar: ¿cuántos funcionarios de Morena tuvieron que transportarse en aviones privados para llegar a ese evento social? Desobedeciendo, claro, las instrucciones de su patrón

Ya dijo López Obrador que la boda es un asunto escandaloso y trató, durante varios minutos, de hacer malabares para justificar lo injustificable; porque, lo que es claro, es que su Gobierno, empezando por él, es un Gobierno hipócrita y corrupto.

Con estas referencias no había nada que presumir ante el Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Presumir la austeridad de su Gobierno?, ¿presumir combate a la corrupción?, ¿presumir la estrategia “abrazos y no balazos”?

Aunque, claro que no fue un gran referente a nivel internacional, pues le anteceden los videos de sus hermanos recibiendo dinero y los funcionarios que lo rodean, quienes están en duda si viajan o no con miles de dólares.

En tres años de Gobierno han sumado más de 100 mil mexicanos asesinados, más de 24 mil 500 desaparecidos, y sigue sin haber una estrategia clara que dé paz para el país.

La austeridad, como todo en esta administración, es simulación y farsa. Mienten con descaro sin importarles que esté en juego el porvenir de México, porque en Morena todo es elecciones y nada de acciones, tal y como pasa en la Ciudad de México.

Al respecto, no podemos dejar pasar la ilegal precampaña que anda haciendo la jefa de Gobierno.

El problema no es que pague los viajes con su dinero, ni que se pasee por la República codeándose con los militantes de Morena. El problema es que fue electa para atender los problemas de la Ciudad de México y hasta la fecha no vemos resultados.

En la capital se pierden más empleos que en ningún otro estado. Es la quinta entidad con más mexicanos en situación de pobreza extrema, y ocupa el primer lugar de contagios por COVID-19. Además, es la segunda entidad federativa con más muertos por esta enfermedad.

Reitero, si prefiere andar promocionando su imagen en lugar de atender los problemas de los capitalinos, desde el Senado de la República, le exigimos que pida licencia al cargo para el que fue electa.