Un famoso cliché expone que la belleza de la creación es la mujer, pero hay algo más importante que modas y tendencias, el conjunto de atributos culturales que confiere la Marca Mujer.

La épica batalla que libraron el 30 de noviembre las integrantes de Gallos Femenil contra su similar de Atlas en la liga profesional de la categoría en México, ilustra cómo las mujeres son capaces de reseñar sus propios capítulos triunfales, dentro de historias que merecen ser contadas.

Los últimos minutos de esa confrontación entre rojinegras y blanquiazules detuvo el aliento de todos los millares que seguían el encuentro en redes sociales: Un 4-2 en contra fue remontado por la entidad queretana a 4-5 en los últimos minutos, lo que significó su pase inédito a las Semifinales.

La cuestión aquí es ¿cuántas guerras debe librar también en los diversos campos de acción de una dama para que sean reconocidas en sus méritos?

LA MUJER COMO MARCA

“Para que una mujer posea una marca más influyente sólo le falta más convicción sobre su valor (…) la gallina no sólo pone huevos, los cacarea”, expone Agathe Porthe, líder empresaria que tuvo el Premio Mujer Ejecutiva 2016 en Chile.

En tiempos recientes son más las informaciones negativas que de historias victoriosas para las mujeres del mundo, pero especialmente las mexicanas con los índices crecientes de feminicidios, violaciones, secuestros y agresiones a niñas y adolescentes, queda claro que la presencia femenina en la vida cotidiana reclama una atención inmediata de autoridades de gobierno y ciudadanía para recibir la atención. No se trata de una coincidencia, sino un asunto de género desprotegido por la propia conciencia social.

Es por ello, que toda expresión de la mujer debe ser apoyada, sobre todo si es generada por instituciones, entidades o personas que envían mensajes influyentes en las masas.

Esfuerzos interesantes que provienen del deporte, como en el caso del futbol, deben ser aprovechados para una correcta construcción de la imagen, dentro de un proceso que puede ser emulado en todos los ámbitos. Al final, el deporte constituye desde tiempos inmemoriales la expresión más pura de la búsqueda de la superación, del perfeccionamiento, la inspiración y el esfuerzo de quienes lo practican por ser mejores.

Estimado fan, debes recordar que, en lo mercadológico, una marca es la concreción de los valores de identidad, el conjunto distintivo entre un nombre, una señal y un diseño, o la combinación de todos estos para identificar productos y servicios de una empresa, lo que a su vez los diferencia de sus competidores.

Si de manera genérica se puede hablar de la Marca México, como esa combinación cualitativa de elementos que expresan la imagen e identidad de un país en el plano de la economía de mercado frente a otros, por qué no hablar de la Marca Mujer, que sintetiza muchos de esos valores por la calidad y multiplicidad de roles que desempeña el género femenino en cada día que sumamos a nuestra existencia. ¿Por qué no?

UN EXPERIMENTO QUE MADURÓ

La propia Liga MX Femenil apareció como un ejercicio experimental en 2017, con nula planificación. Sobre la marcha y de manera vertiginosa, con cambios de una a otra semana, fueron limando las asperezas de un proyecto que nunca en sus inicios se vio como negocio real. Inercia.

Las autoridades federativas descubrieron poco a poco —y se tardaron— que valía la pena la inversión, cuando un mercado reclamaba ver los partidos de estas jóvenes que se partían el alma, mientras quedaban a expensas de que sus primos, los caballeros de las soberbias entidades masculinas accedían a prestarles sus instalaciones hechas sólo para hombres. Por fortuna, estos desaires se diluyeron en el tiempo.

El futbol femenino —o femenil, como se le llama en México— conserva un crecimiento sostenido en cuanto a interés, pero falta que se solucionen muchas cosas, antes de la comparación inútil de sus salarios con los de la Liga de compañeros. De una forma parecida, las mujeres boxeadoras supieron defender con sus actos deportivos los argumentos para compartir carteleras estelares en las mejores arenas de Estados Unidos. Hay ocasiones en que la pelea de puños rosas no sólo resulta superior al plato fuerte de sus compañeros púgiles, sino que hasta hay veces en que los teloneros son ellos, y ellas ocupan la parte más amplia de las marquesinas.

La sociedad reclama en tiempos de pandemia mejores posiciones para la mujer, pero debe quedar claro que esta tendencia no es una moda.

El marketing sirve para desarrollar, identificar y corresponder a la demanda del mercado. La moda es efímera, genera tendencia pero dura poco, aunque es cíclica y desafiante para regresar a la carga, y el marketing estacional aprovecha el timing para sacar jugo de las fechas especiales. En el caso de una liga deportiva semestral, el calendario para planificar promociones representa una ventaja sólida. Una máxima mercadológica es que el marketing NO crea necesidades, sino que las satisface y fomenta una cultura de consumo. Para gestionar una comunidad en torno a un espectáculo deportivo, como el futbol de la Liga MX Femenil, se deben generar estrategias de cultivo y promoción. Las mismas que aún ahora, en su tercer año (se cumple el 5 de diciembre) resultan insuficientes.

VICTORIA COMPARTIDA

Vaya un reconocimiento a la gran atleta mexicana Iridia Salazar (@Iridiatkd) quien en una entrevista especial con Francisco Pérez, para el AM de Querétaro, exclamó su júbilo por el camino de Cenicienta que llevan las jugadoras de Gallos Femenil, que en su primera Liguilla continúan con el ensanchamiento de una historia compartida por muchas mujeres de ese bello estado de la República.

“No sólo triunfan ellas, a partir de ese paso que lleva, triunfamos todas las mujeres, no sólo en el deporte, sino en cualquier ámbito, las mujeres que trabajan en oficina y las amas de casa, niñas, todas”, expuso la medallista olímpica que conquistó el bronce en TaeKwonDo Atenas 2004 y ahora maneja empresas en la entidad.

En efecto, la Marca Mujer merece confirmar su paso. El deporte es un buen vehículo.

¿Quién es Héctor Quispe?

Periodista y consultor. Dirige CID Consultoría, casa de soluciones en cifras y contenidos enfocados en el fan y su identidad; es MBA en Dirección y Gestión de Entidades Deportivas, por la Universidad Europea de Madrid, la especialidad de Periodismo Deportivo, por el Programa Prensa y Democracia de la Universidad Iberoamericana. Coordina el Diplomado de Periodismo Deportivo Digital en la Escuela Carlos Septién García, y el de Marketing and Communication for Sports Brands, en la Universidad Anáhuac. Su análisis es consultado por diferentes medios en torno a negocios y deporte: Red Forbes, MedioTiempo, Expansión, El País, Fox News, Telemundo, Foro TV y TUDN, entre otros. Realiza una supervisión editorial en el diario AM de Querétaro, y publica cada jueves en Reporte Índigo.