Comienzan a caer las cabezas de los involucrados en el fallido programa “Rápido y Furioso”.

Gary Grindler, alto funcionario del Departamento de Justicia norteamericano, fue señalado por legisladores del partido republicano en la investigación sobre el programa de rastreo de armas en México.

Grindler, quien es jefe del gabinete del secretario de Justicia Eric Holder, anunció que renunciará este viernes.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer otro reporte donde recomendó acciones disciplinarias para 14 funcionarios, incluyendo a Grindler, informó CNN.

Detalla que, de acuerdo con el reporte, Glindler recibió información del programa de armas y su vínculo con el asesinato del agente fronterizo Brian Terry en 2010. Y aunque no recibió información detallada, lo acusan de no investigar la operación.

Al jefe del gabinete de Eric Holder se le acusa de haber ignorado información detallada sobre la conexión de las armas del operativo y el asesinato del mismo agente.

“Rápido y Furioso” permitió que miles de fusiles adquiridos en Estados Unidos fueran contrabandeados a grupos de la delincuencia organizada mexicanos.

El objetivo del programa era rastrear las armas para llegar a los cárteles de la droga en México, sin embargo, se les perdió la pista y comenzaron a ser localizadas en escenas criminales. 

El peso de la ley

En los últimos dos años, los políticos en Washington se han enfocado en saber qué salió mal en el fallido operativo para rastrear el tráfico de armas conocido como Rápido y Furioso y en cómo estas fallas contribuyeron a la muerte de un agente fronterizo estadounidense.

Los procesos judiciales contra los objetivos de la investigación culminarán este mes cuando sean sentenciados ocho intermediarios que compraban armas para una organización traficante en México. 

Las armas del operativo también han sido vinculadas con crímenes en el país, como la masacre en Villas de Salvárcar, Chihuahua. (AP)