Con su nuevo título real, el príncipe William de Inglaterra tendrá que afrontar diferentes retos, como ayudar a su padre

Príncipe William, el futuro de Reino Unido; conoce sus nuevos retos

Con su nuevo título real, el príncipe William de Inglaterra tendrá que afrontar diferentes retos, como ayudar a su padre en temas como el medio ambiente y mantener al mayor número de países dentro de la Commonwealth; tareas que sabrá solucionar debido a sus altos niveles de popularidad, de lo cual carece el actual rey

Desde la muerte de la reina Isabel II de Inglaterra, su país ha tenido que enfrentar diferentes cambios, principalmente dentro de la familia real. Mientras que el cargo de la monarca lo heredó su primogénito Carlos III, su nieto William se convirtió en el nuevo príncipe de Gales, acercándolo más a la corona de rey, la cual obtendrá cuando su padre muera o si en el mediano plazo le cede su lugar.

Con este título, el príncipe heredero tendrá nuevas tareas a realizar, con el fin de seguir reforzando el legado que les dejó la reina luego de siete décadas de gobierno ininterrumpidas.

Mientras que bajo su título de duque de Cambridge, el príncipe William impulsó a los jóvenes en materia de salud mental, ahora tendrá que apoyar al rey no sólo en ese tema, sino en el de medio ambiente a través de programas de conservación y educación ambiental, y representando a la corona en el exterior.

Se espera que las labores sociales las lleve a cabo junto a la nueva princesa de Gales, su esposa Kate Middleton, y con la progresiva participación de sus tres hijos: George, de nueve años; Charlotte, de siete; y Louis, de cuatro.

También, se prevé que gracias a su experiencia de siete años y medios en el servicio militar, vele por el bienestar de aquellos que sirven o han servido en las Fuerzas Armadas británicas.

La doctora Arlene Ramírez Uresti, internacionalista y docente del Tecnológico de Monterrey, concuerda es que es gracias a ciertas cualidades que posee el príncipe que la población británica podría sentirse beneficiada, principalmente por su juventud y sensibilidad en los temas sociales, culturales y políticos.

“Es un joven muy estudiado que fue criado bajo la crisis (de la corona británica) y eso le da una sensibilidad adicional bastante importante. Además, fue preparado por la reina para ser el sucesor porque sabía que la corona estaba más en él que en Carlos.

“Entonces, el príncipe William es una mezcla muy interesante entre la monarquía protocolaria, rigurosa, pero también con una visión global bastante importante. Es alguien que tiene un acercamiento con la población, y una empatía que es incomparable por el tema de su mamá (la princesa Diana), lo cual lo fortalece bastante”, dice la docente.

Para la doctora, el que el príncipe de Gales sea también una persona congruente y con valores de la agenda internacional, las causas justas y el cambio climático, le puede ayudar mucho a fortalecer su imagen de cara al futuro cuando sea nombrado rey.

“Él va a ser fundamental en atenuar aquellos desplantes y lo rígido del rey Carlos. Creo que tanto William como Kate van a ser muy importantes para que se baje la presión mediática que ya empezó contra el monarca por sus actitudes y gestos, que finalmente es algo muy de él; entonces, lo van a respaldar mucho”, agrega Ramírez Uresti.

William tendrá que ser el soporte de la Commonwealth

Bajo su nuevo título de príncipe de Gales, William tendrá otro reto que afrontar: mantener al mayor número de países en la Commonwealth durante el mandato de su padre, el rey Carlos III.

De acuerdo con el doctor Manuel Martínez Justo, internacionalista y director de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, mientras que algunos miembros del grupo se mantenían dentro del mismo por la reina Isabel II, de ahora en adelante podrían desertar al no estar en total de acuerdo con el nuevo rey.

“El rey Carlos tendrá la encomienda de preservar a esos países, que lo sigan reconociendo como como jefe de Estado, pero como no lo va a poder hacer, ese papel lo tendrá que desarrollar el príncipe William”, señala el académico.

Además, el heredero tal trono tendrá que manter la ilusión en la monarquía a nivel nacional, considerando que se ha ido deteriorando con los años debido a diversos escándalos familiares, empezando con el divorcio de algunos de los hijos de la difunta reina, la muerte de la princeas Diana, los presuntos actos de discriminación de la familia real por el aspecto físico del primogénico del príncipe Harry, y la supuesta violación sexual del príncipe Andrés a una adolesnte en 2001.

Se espera que sea con su nivel de popularidad que el príncipe de Gales sepa afrontar los múltiples desafíos que se le avecinan, ayudando de paso al rey en su imagen pública.

De acuerdo con una encuesta que Ipsos lanzó en marzo de este año, mientras que la reina Isabel II poseía una popularidad del 69 por ciento, el príncipe William mantenía el segundo lugar con 64 y la princesa Kate el tercero con 60.

Por su parte, el actual rey Carlos III, registró una aceptación de 43 por ciento y su esposa Camila, de 36; niveles que tendrán que saber impulsar durante el tiempo que dure su liderazgo al frente de la corona británica.

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