El conservador renunció a su puesto como diputado. Lo hizo arremetiendo contra los integrantes de la Comisión e incluso contra el gobierno del ministro Rishi Sunak. Foto: Especial

Por caso “Partygate” Boris Johnson recibe golpe político por mentirle al Parlamento

Tras concluirse en un informe que el exprimer ministro británico mintió sobre el caso "Partygate", especialistas opinan que se terminó la carrera del conservador incluso dentro de su grupo político

Nueve meses después de que el exprimer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, dejara su cargo por el caso “Partygate”, el mismo problema lo vuelve a acechar.

El próximo lunes 19 de junio los miembros del Parlamento británico analizarán un informe publicado ayer en el que se concluyó que Johnson “faltó a la verdad” en la Cámara de los Comunes cuando fue interrogado sobre las fiestas clandestinas que se llevaron a cabo en el número 10 de Downing Street durante la pandemia de COVID-19.

Sobre las fiestas, el exprimer ministro aseguró en su momento que se llevaron a cabo bajo todas las medidas sanitarias impuestas por su propio gobierno; es decir, que asistió un grupo reducido de personas y que se respetó la sana distancia.

Johnson fue desmentido en el informe de 100 páginas publicado por la Comisión de Privilegios del Parlamento británico, en el cual también se recomendó destituir al exministro de su cargo como diputado por 90 días.

La Comisión de igual manera sugirió emitir elecciones en el distrito de Johnson para que su escaño sea ocupado por otro representante.

Al ser Johnson el primero que tuvo acceso al informe antes de que llegara a la luz pública para que preparara su alegato final, el conservador renunció a su puesto como diputado. Lo hizo arremetiendo contra los integrantes de la Comisión e incluso contra el gobierno del ministro Rishi Sunak.

“Asegura la Comisión que falté a la verdad deliberadamente ante la Cámara y que en el momento en que intervine ya estaba ocultando de manera consciente mi conocimiento de los hechos. Esto es basura, es mentira.

“Para poder llegar a estas alocadas conclusiones la Comisión ha tenido que afirmar una serie de cosas que son absurdas y que contradicen los hechos”, dijo Johnson.

Asimismo, agregó que se retorció la verdad, que se trató de una “farsa” y que era la “la última apuñalada de un asesinato político despreciable”.

Con este caso, si Johnson tenía alguna esperanza de recuperar algo de su capital político, ahora está fuera de la competencia y además de su grupo político, afirma en entrevista Arlene Ramírez Uresti, doctora en Relaciones Internacionales y docente de la Universidad Iberoamericana.

¿Qué fiestas le atribuyen a Boris Johnson?

Las fiestas clandestinas sobre las que se le acusan a Johnson se tratan de cuatro eventos que comenzaron en mayo de 2020 cuando la esposa el exdiputado le organizó una fiesta de cumpleaños con sus colaboradores.

Durante el mismo mes, Johnson acudió a otra fiesta con más de 100 invitados en el 10 de Downing Street; lo mismo ocurrió siete meses después.

Para el 18 de diciembre de hace tres años, la oficina de prensa del gobierno organizó una fiesta navideña a la que acudieron 40 personas.

En ese momento, todo Reino Unido estaba bajo confinamiento estricto. La administración de Johnson le pidió a las y los británicos no hacer fiestas por más que quisieran compartir las celebraciones decembrinas con sus familiares, y no acudir a los hospitales para visitar a sus enfermos.

‘Creen que están por encima de la ética’

Desde que se dieron a conocer las fiestas a las que asistió Boris Johnson, el exfuncionario en ningún momento afirmó que era cierto, culpó a otros de los hechos y reafirmó que no se violaron las reglas sanitarias.

A la fecha, el conservador continúa en la misma posición, llevándolo a agredir a la Comisión que investigó el caso “Partygate”.

En opinión de la doctora Ramírez Uresti, si hubiera habido transparencia por parte de Johnson y hubiera aceptado los hechos, hoy en día su situación no sería tan delicada porque en Gran Bretaña el tema de los principios, la ética y la moral, son factores que se toman muy en cuenta.

Boris Johnson dijo que el informe sobre el caso "Partygate" fue “la última apuñalada de un asesinato político despreciable”. Foto: Especial
Boris Johnson dijo que el informe sobre el caso “Partygate” fue “la última apuñalada de un asesinato político despreciable”. Foto: Especial

“Quizás no vimos con claridad en otros momentos lo importante que es el cumplimiento, pero así como sucede en la iniciativa privada, la gente que integra los gobierno también debería rendir cuentas a través de un tema de transparencia.

“El problema con este tipo de actores es que piensan que pueden pasar por encima de la ética o la ley (…) En el caso de Boris Johnson, por muy progresista que quiera parecer no está respetando el Estado de derecho”, señala.

Para la docente, el exprimer ministro merece una sanción por lo que hizo, pero además el escrutinio público, que es lo que más le podría pesar.

“Estamos en una época donde la transparencia es fundamental. Tenemos que aprender de este tipo de ejemplos. Ojalá no ocurran”, agrega la doctora.

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