"No lo creo y no lo creeré (que son culpables)”
Zubeidat TsarnaevaMadre de los sospechosos del atentado de Boston

Después de atacar Boston, los hermanos Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev planeaban atacar Times Square, en la ciudad de Nueva York.

Los ciudadanos norteamericanos de origen checheno hubieran colocado en el emblemático lugar neoyorkino un puñado de bombas caseras, una de ellas similar a las que depositaron a unos metros de la línea de meta del maratón de Boston, de no ser por la intervención policial de la noche del jueves.

Ese día, ambos robaron un vehículo en el que presuntamente se enfilarían rumbo a su próximo objetivo.

No obstante, se encontraron con una persecución policiaca que desembocó en un enfrentamiento a tiros, en el que murió el hermano mayor, Tamerlan.

El plan de un nuevo atentado en Nueva York, casi doce años después del ataque al World Trade Center, fue confesado por Dzhokhar, de 19 años, convaleciente en la cama de un hospital, donde fue interrogado previamente al proceso judicial que se inició en su contra.

La decisión de un nuevo golpe terrorista con una bomba hecha con una olla de presión y otras cinco de tubo surgió de manera espontánea, afirmó el jefe de la policía neoyorkina Raymond Kelly, de acuerdo a la agencia de noticias AP.

Después de 16 horas del inicio de los interrogatorios y de que un juez y un representante de la fiscalía federal le leyeran finalmente la Advertencia Miranda, Dzhokhar decidió guardar silencio.

La Advertencia Miranda es un procedimiento que debe realizar la policía de EU en un proceso criminal a la hora de poner en custodia a algún sospechoso.

Con ello se le concede al detenido el derecho a guardar silencio para evitar que lo que diga sea usado en su contra.

Previamente, el menor de los Tsarnaev confesó que a su hermano Tamerlan lo habían reclutado recientemente para participar en los atentados, dijeron dos funcionarios a AP. No obstante, el día de la detención del hermano menor, los oficiales no le dijeron esta advertencia.

A pesar de las revelaciones, los padres de los jóvenes sostienen que sus hijos son inocentes.

“No, no lo creo y no lo creeré”, dijo Zubeidat Tsarnaeva, la madre de los polémicos hermanos, en conferencia de prensa en Makhachkala, Rusia, según el diario The Washington Post.

Tsarnaeva fue contactada a principios de esta semana por oficiales de la inteligencia de EU y por los servicios de seguridad de Rusia pero dijo que no se sintió extrañada con la visita de agentes de la Oficina Federal de Investigación norteamericana (FBI), hace uno o dos años en Boston –cuando ella todavía vivía en territorio norteamericano–, para preguntarle si su hijo mayor estaba involucrado en algún movimiento yihadista. 

Rusia está colaborando con EU en las indagaciones.

Las teorías conspiratorias

Las redes sociales jugaron un papel importante el día de los bombazos en Boston.

Con la participación de miles de cibernautas se pudieron crear bases de datos de los desaparecidos, además de recabar evidencias fotográficas y en video que circularon vía Twitter, Facebook y YouTube.

Empero, el involucramiento de estos actores ha provocado la creación de versiones alternativas a las ofrecidas por las autoridades, caracterizadas, sobre todo, por el escepticismo en torno a los partes oficiales.

Un sitio web que recopiló diversas fotografías y transmisiones de televisión propone que las explosiones en Massachusetts fueron un engaño.

La página titulada “La verdad de Boston revelada” asegura que la cobertura mediática del evento funcionó como una cortina de humo para ocultar un polémico proyecto de ley que el Congreso de EU tiene en pie: el acta CISPA.

El Acta de Intercambio y Protección de Ciberinteligencia (CISPA, por sus siglas en inglés) es una propuesta que viene directamente desde la Cámara de Representantes y pretende facilitar el intercambio de información entre el gobierno y la industria privada sobre ciberamenazas.

A la caza de Al Qaeda

Después de los eventos en Boston, han comenzado a caer individuos sospechosos de ser miembros de Al Qaeda en diversos países del mundo.

Primero fue en Canadá, cuyas autoridades habrían frustrado el intento de Chiheb Esseghaier y Raed Jaser de descarrilar un tren. Ambos son acusados de pertenecer a la red terrorista islámica previamente mencionada.

Los dos hombres han desechado frente un tribunal canadiense cualquier vínculo con células de Al Qaeda en Irán.

El pasado martes, el ministro del Interior español Jorge Fernández Díaz confirmó la captura de otra pareja de supuestos miembros de la rama magrebí de la organización terrorista con presencia en Iraq. Fernández informó que se trataba de dos sospechosos, uno de origen argelino y otro marroquí, que actuaban como “lobos solitarios” y se les arrestó para evitar riesgos mayores.

No se le encontró explosivos o armas a ninguno al momento de su detención.

El último caso se reportó en Aurora, un suburbio de Chicago, donde fue detenido Abdella Ahmed Tounisi, de 18 años.

Tounisi habría intentado unirse, a través de una página de Internet falsa creada por el FBI, al Frente Al-Nusra, facción de Al Qaeda que se encuentra actualmente luchando en la guerra civil siria.

Un amigo del joven detenido, Adel Daoud, recibió los cargos de intento de ataque terrorista afuera de un bar de Chicago en septiembre pasado.

Liberan a ‘Elvis’

Dentro de la semana turbulenta que vivió Estados Unidos posterior al fatídico 15 de abril, el presidente Barack Obama, un senador y un juez estatal recibieron cartas con ricino venenoso dentro.

El ricino es una sustancia tóxica que, inhalada en cantidades considerables, puede ser mortal para el ser humano.

Las pesquisas condujeron a las autoridades norteamericanas hasta Paul Kevin Curtis, un trabajador de limpieza de Mississippi con la peculiar afición de ser imitador del cantante Elvis Presley.

Curtis permaneció detenido en una cárcel hasta el 23 de abril, cuando, contra todos los pronósticos, fue liberado inmediatamente, informó Reuters.

Los fiscales encargados del caso se limitaron a decir que “la investigación había revelado nueva información” que eximía al aficionado a Elvis de los cargos.