Al parecer el presidente de Donald Trump no para de acumular nuevos problemas, ahora un par de fiscales estatles lo han demandado por presuntamente haber violado la constitución estadounidense por incurrir en un nuevo conflicto de interés.

Los fiscales estatales de los distritos de Columbia y Maryland, Karl Racine y Brian Frosh, respectivamente, demandaron este lunes al mandatario bajo el argumento que ha recibido dinero extranjero a través de sus propiedades inmobiliarias, en particular del Hotel Trump.

La demanda fue presentada por los fiscales ante la Corte de Distrito en Washington, en la cual piden a los jueces que declare a Trump en violación de la ley y que impida al presidente que continúe beneficiándose de dinero extranjero.

Las denominada Cláusulas de Emolumentos de la Constitución, las cuales prohíben a cualquier funcionario público aceptar cualquier clase de regalo, emolumento, oficio o título, de cualquier tipo, de ningún rey, príncipe o gobierno extranjero.

De acuerdo con el documento, la decisión de Trump de mantener la propiedad actual de su Hotel no sólo le permite obtener recursos de gobiernos de otros países, sino que le otorga una posición ventajosa sobre propiedades de los gobiernos municipales de Maryland o D.C.

Entre los ejemplos citados en la demanda, la embajada de Arabia Saudita pagó al Hotel Trump 190 mil dólares en hospedajes, 78 mil en comida y 1,568 dólares en estacionamiento a partir del 23 de enero (tres días después de la toma de posesión de Trump) y hasta el mes de febrero.

Se trata de la segunda demanda presentada contra Trump bajo argumentos legales similares.

La primera fue hecha en enero pasado por el grupo Ciudadanos por Responsabilidad y Ética, la cual ha sido rechazada por el Departamento de Justicia bajo el argumento de que las ganancias de los negocios de los presidentes corresponden a la definición legal de emolumentos.

Pero la nueva demanda de Washington y Maryland sostiene que la escala de los negocios de Trump no tienen parangón, por lo que consideran necesaria la intervención de las Cortes estadunidenses.

Ahora, la Corte de Distrito de Washington debe decidir si acepta la demanda. Expertos coinciden que el caso tiene el potencial de llegar a la Suprema Corte de Justicia.