Los mexicanos fallecidos Antonio Zambrano Montes, Rubén García Villalpando y Ernesto Javier Canepa Díaz podrían convertirse en el Michael Brown de la comunidad hispana en Estados Unidos. 

Brown, el joven afroamericano que murió en 2014 a manos de un policía blanco en Ferguson, Missouri, es ahora el emblema de un movimiento en contra de la brutalidad policial que afecta a las minorías.  

Ahora le tocó a la comunidad mexicana en EU.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) condenó ayer el fallecimiento de Ernesto Javier Canepa Díaz ocurrido el 27 de febrero, por disparos de oficiales del Departamento de Policía de Santa Ana, California.

“(…) incidente que causa una profunda consternación y molestia, pues se suma a los recientes fallecimientos de los mexicanos Antonio Zambrano Montes y Rubén García Villalpando, en Pasco, Washington y Euless, Texas, respectivamente, que involucran presumiblemente el uso excesivo de la fuerza”, se lee en el comunicado. 

“Dado que estos incidentes no pueden verse de manera aislada”, el Gobierno de México hizo un llamado al Departamento de Justicia de EU para que investigue los tres casos.

Crisis por desconfianza

Mientras tanto, desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama exclamaba que las fuerzas del orden deben modificar su manera de actuar para generar confianza en las comunidades minoritarias.

El mandatario dijo ayer que la muerte de Brown y la de Eric Garner en Nueva York dejaron al descubierto “la frustración profundamente arraigada de muchas comunidades de color sobre la necesidad de una policía imparcial”. 

Obama agregó que una comisión creada a partir de los protestas en Ferguson ya elaboró sus recomendaciones, como desarrollar mejores métodos de entrenamiento policial para reducir los prejuicios y ayudar a los agentes a actuar en situaciones de tensión.